Argentrigo: “El trigo es una solución porque puede aportar divisas y empleo al país”

En la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se llevó a cabo la Jornada Anual Argentrigo 2014, bajo el lema, “El trigo es parte de la solución”. En esta, mediante una serie de charlas presentadas por expertos, se mostró el impacto que tiene el trigo en la economía argentina y cómo beneficiaría al país la pronta normalización de su mercado, que se encuentra intervenido desde 2006.

“Desde Argentrigo pregonamos la necesidad de tener una política agroindustrial hace 7 años. Y no es porque sí. Hoy demostramos el inmenso aporte que hace el trigo y cuanto más puede aportar si lo dejan crecer. Con 7 millones de hectáreas de trigo podríamos generar 3600 millones de dólares más de valor neto de producción. Eso es casi el 70% del presupuesto de salud del país, como para dimensionar lo que es capaz de hacer un cultivo en expansión”, destacó el presidente de la entidad, Matías Ferreccio.

“Los ROE nos hacen un daño enorme, así como la presión impositiva altísima. Por eso pedimos a los políticos que tomen nota y nos dejen trabajar y crecer como cadena. El trigo puede traer muchos beneficios al país. Pero para eso necesitamos un mercado que funcione y un horizonte claro”, explicó Ferreccio.

EL PBI DEL TRIGO:
Eugenia Steglich, analista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, quien explicó el aporte del trigo a la economía local y el bajo costo de quitarle las retenciones al cultivo. Entre otros hechos, destacó:

*Por cada peso de valor agregado de la cadena agroindustrial, el sector público recaudó 79.8 centavos (40.3 por el efecto directo y 39.5 por el efecto indirecto).
*En el período 2011-2013 la recaudación por derechos de exportación de trigo representó, en promedio, el 0,36% de la recaudación total de la AFIP, lo que implica que eliminar las retenciones del cereal tendría un impacto casi nulo en la recaudación
*Antes de que se vieran los efectos de la intervención, en 2007 el valor agregado del trigo era US$ 5.500 millones, el 2,46% del PBI. Hoy es US$ 2.956 millones, el 1,87% del PBI
*Aunque muchos pueden alegar que sectores como el automotriz hacen un aporte mucho más fuerte en materia de exportaciones, la ventaja del trigo es que es un exportador neto, es decir no requiere de importaciones (y dólares) para producir.

EL DILEMA DEL MERCADO:
La cuestión del mercado tocó transversalmente todas las charlas de la jornada, ya que en varias oportunidades se mencionó la necesidad de trabajar en un mercado normalizado, y de la existencia del “gap” de casi 60 dólares entre la capacidad de pago y el valor real que reciben los productores.

“No puede haber mercado sano con un gap de 60 dólares. Estamos viviendo una situación permanente de parches en el mercado. Necesitamos cierta previsibilidad en el mercado para poder generar negocios. No digo ya un plan estratégico a 20 años, sino un horizonte a 12 meses. Porque si seguimos así, Brasil va a terminar comprando trigo en enero a Estados Unidos, porque no sabe si nosotros le vendemos y cuando se lo vendemos. Cuando más se retrasa el anuncio de los ROE más empujamos a los brasileros al trigo estadounidense”, explicó Leandro Pierbattisti, de la Federación de Acopiadores, y agregó: “En la campaña que viene, con 11 o 12 millones de toneladas de producción y un carry over de 2 millones puede darse una situación de Puerta 12 en el mercado triguero”.

Seguidamente, el analista señaló la necesidad de un trabajo conjunto de los privados con el Estado en generar mejores negocios agrícolas con el mundo. “No hablo de esa idea romántica que siempre se menciona pour la gallerie de la articulación público-privado. Hablo de que no conozco otro país del mundo, aparte de Argentina, adonde los privados y los públicos no se sienten para ver cómo generar mejores negocios que son en beneficio de las dos partes. El único lugar del mundo donde pasa es acá”, concluyó el orador.

SUSTENTABILIDAD SOCIAL Y AMBIENTAL:
Otro bloque de la jornada fue presidido por Beatriz Giraudo, presidenta de Aapresid, y Teo Zorraquín, de Zorraquín Meneses y Asociados, se dedicó a explorar la sustentabilidad social y ambiental del cultivo.

“Tenemos un eje social y un eje ambiental en nuestro trabajo. Estos ejes incluyen preguntarnos cómo la están pasando los que trabajan en la empresa, los accionistas, los que integran nuestra red y la comunidad en la que hacemos negocios. También debemos contemplar cómo se piensa la relación soja/gramíneas, cómo se piensa la reposición de nutrientes, cómo se piensa el manejo y la prevención en relación a los fitosanitarios, cómo se piensa el manejo de bosques y ambientes “frágiles”, cómo se genera información confiable y cómo se elabora un mensaje a la comunidad”, explicó Zorraquín en su charla.

“Con la Siembra Directa y lo que ella conllevó, Argentina está respondiendo al desafío de dar respuesta a la demanda creciente de alimentos del mundo con la menor presión posible sobre el medio ambiente. Ese es el camino que venimos recorriendo con la siembra directa. Ahora tenemos que lograr que este mensaje llegue, para que toda la sociedad nos comprenda y apoye nuestra actividad. Argentina tiene que tener orgullo de ser una potencia agroindustrial”, destacó por su lado Giraudo.

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