En el centro norte santafesino se perdieron más de 173.000 hectáreas de soja

Durante la primera semana de febrero, las lluvias caídas en los departamentos del norte de la región centro-norte de la provincia de Santa Fe fueron importantes y en toda la región, los sistemas productivos presentaron distintos grados de recuperación.

De acuerdo al reporte semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (BCSF) y el Ministerio de la Producción de esa provincia, la mayor actividad y movimiento de equipos y maquinarias se registró para la siembra y resiembra de soja de segunda, sorgo granífero y maíz de segunda, y para las aplicaciones, monitoreos y controles de los cultivos.

Esta semana, en la región se dio por terminado todo proceso de siembra y resiembra.

El SEA indicó que durante la próxima semana se producirá inestabilidad en la región y que en los departamentos del norte: 9 de Julio, Vera y General obligado se registrarían las lluvias más abundantes, lo cual complicaría las actividades y sistemas productivos en las áreas afectadas.

El desarrollo de los cultivos de soja de primera continuó sin inconvenientes en el centro norte santafesino y bajo condiciones ambientales óptimas que generaron escenarios y reacciones favorables en una parte de los cultivos que soportaron los excesos hídricos, informó el SEA.

En los distintos departamentos continuaron las aplicaciones para el control de malezas como yuyo colorado, sorgo de alepo y trama negra, que no dieron tregua y resistieron, observándose en distintos lotes el grado de eficiencia de los mismos.

La BCSF estimó una pérdida por mortandad de plantas debido a los excesos hídricos de 101.200 hectáreas, lo que representa aproximadamente el 11,5% de la superficie sembrada.
En cuanto a soja de segunda, durante la semana que pasó se realizaron las últimas tareas de siembra y resiembra en lo lotes y sectores que sufrieron encharcamientos. Asimismo, continuaron las aplicaciones para el control de malezas, supendidas por los eventos climáticos ocurridos.

El SEA estimó una pérdida por excesos hídricos de 72.100 hectáreas, es decir, el 14% de la superficie sembrada.