El negocio de la genética en
Reproductores en pie, semen y embriones son las tres patas de este negocio que movió en 2008 cerca de 4 millones de dólares por exportaciones.
Sin embargo, no todo es color rosa para este sector. Gonzalo Vidal, coordinador del Foro Argentino de Genética Bovina, identificó en diálogo con Infocampo las dos dificultades que requieren una más urgente solución por parte de las autoridades nacionales.
El primer problema surge a raíz de que los funcionarios locales "suelen equiparar la exportación de genética con la de carne bovina, por lo que debemos cumplir con los mismos requisitos cuando en realidad son dos cosas diferentes".
La situación se complica aún más cuando lo que se exporta son reproductores en pie. "Los funcionarios públicos no siempre entienden que cuando vendemos un toro de pedigrí su destino final es la reproducción, y no el consumo", indicó Vidal.
Y agregó: "Nuestras ventas están sujetas al otorgamiento de un Roe, aunque, por suerte, estamos excluidos de la obligación de cumplir con el encaje".
El segundo problema que se presenta está vinculado a la "falta de iniciativa" oficial para desplegar una estrategia comercial para la genética argentina.
"Sería un golazo que, así como hay un organismo para promocionar la carne vacuna, haya un instituto para la promoción de la genética argentina", se entusiasmó el coordinador del Foro, una iniciativa de
A estos dos problemas internos, Vidal sumó una tercera dificultad pero, esta vez, relacionada con las políticas internas de otros países. En este sentido, el especialista consideró que, la condición de
Vidal, quien además es el gerente técnico del área de Registros Genealógicos de
El incremento de las exportaciones, que se multiplicaron por diez durante la última década, confirma sus dichos. En el caso del semen, las ventas externas se multiplicaron por diez en la última década.
La cantidad de dosis creció desde las 52.832 en 1997 hasta las 512.509 en 2008. Estas ventas generaron ingresos cercanos a u$s1 millón.
Del total de exportaciones de semen concretadas en 2008, el 62% tuvieron como destino Brasil. Paraguay con el 20% y Uruguay con el 11% ocuparon el segundo y tercer lugar.
En el caso de los embriones, se llegó a exportar unos 7.000 en 2008, cuando en 1999 sólo se había logrado vender al mundo unos 576 embriones.
La facturación en este rubro creció de casi u$s158.000 a u$s1,1 M. En el caso de las exportaciones de reproductores en pie, la facturación creció desde los u$s50.000 en 2003 hasta más de u$s2,3 M en 2008.
Los datos surgen de un trabajo presentado por Mariano Etcheverry, director de Bio- Genetics Argentina SA, en el marco del Foro de Genética Bovina organizado en julio último.
El desafío de los criadores como Hereford, Brangus y Braford, por ejemplo, y de los casi 20 centros de genética, aseguró Vidal, está en conquistar nuevos mercados, entre los cuales "los más apetecibles" son China y Rusia.
(Artículo publicado en la edición de hoy de Infocampo Semanario)