A la espera del siguiente gran impulso, ¿bajista o alcista?

El mercado continua tratando de digerir los datos que arrojo el USDA la semana pasada. Una vez más el baño de realidad de los números nos hacen pensar que no podemos esconder la oferta acumulada cosecha tras cosecha, con solo una buena tasa de consumo.

Observando las cifras de los stocks trimestrales de soja para Estados Unidos, podría ser factible esperar un ajuste al alza en las existencias finales de la cosecha vieja en el próximo reporte de Oferta y Demanda de abril. Y, con un clima normal en la primavera (del hemisferio Norte) los stocks finales de soja de la nueva campaña podrían encontrarse fácilmente en los 13 millones de toneladas o más. Y como si esto fuera poco, si el clima no es benigno durante esta epoca, los retrasos en la siembra de maíz, serian aún más bajistas para la soja.

Es cierto que el clima es la nueva amenaza de moda, ya que el pronóstico para Estados Unidos y Argentina continua anunciando precipitaciones mayores a lo normal para los próximos 10-14 días. Sin embargo, creemos que es demasiado temprano para preocuparnos por Estados Unidos y Argentina; según el área algunos apuntan a una repetición del año pasado. Al momento no recorren las mismas fotos que en aquel momento con pérdidas de calidad y producción, pero… algunos traders tienen poca memoria y por ahí las noticias que a hoy se escuchan en el mercado, pueden encender un poco su apetito.

Por su parte las exportaciones de harina de soja de USA en febrero fueron 19% menores que durante enero y 13% menores que el año pasado para el mismo mes. En general, las exportaciones acumuladas del 2017 han descendido un 4%, pero este menor ritmo de exportación ha sido completamente compensado por mayor consumo interno de harina. El uso doméstico se ha incrementado en un 4% respecto al año pasado.

Los números de área para maíz no son tan bajistas, los menores acres sin duda no podrán compensar la producción del año pasado en su totalidad por rendimiento. Y a igual demanda, la diferencia lo evidenciará un recorte de stocks finales.

Muchos sueñan con un rally ante estos acontecimientos, pero esta vez los fondos no parecen estar patrocinando a los productores con este sueño. No aun. La oferta no es lo mismo que stock disponible, y ante bajos precios, monedas apreciándose en Brasil y Argentina, mucho maíz para vender y capacidad para almacenar. Los que necesiten la mercadería deberán mostrar apetito por bases más atractivas, hasta que decidan no mostrar nada y esperar también.

Los mercados lateralizan esperando algún impulso alcista, mismo que de no manifestarse pronto dejará camino abierto para retar romper los pisos que de momento soportan los precios actuales.

Celina Mesquida