Se cosecharon 530.000 hectáreas de girasol con un rinde medio de 18,6 qq/ha

El progreso nacional de recolección de girasol alcanzó el 32,1 % de la superficie apta, es decir, más de 530.000 hectáreas con un rinde medio nacional que se mantuvo en 18,6 qq/ha y permitió acumular un volumen cercano al millón de toneladas, según informó el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

El mayor avance en la cosecha se dio en las regiones Núcleo Norte y Sur, Sur de Córdoba y Centro Este de Entre Ríos. “Los rendimientos esperados en lotes que comenzaron a madurar fisiológicamente sobre el centro y sur de Buenos Aires, se ubican dentro de nuestras expectativas al inicio de la campaña, razón por la cual mantenemos una proyección de producción de 3.500.000 toneladas. De todas maneras, la proyección podría registrar variaciones en función de los primeros resultados productivos que se releven en las próximas semanas, cuando comience la cosecha en el norte y oeste bonaerense”, indicaron desde la BCBA.

En el Centro-Norte de Córdoba la trilla de girasol se dio por terminada. El rendimiento medio se ubicó en 16,4 qq/ha, superando en un 2,5 % al obtenido en la campaña previa (Rinde 2015/16: 16 qq/ha), informaron en el PAS. El aumento en el potencial de producción se explicaría por la buena oferta hídrica que registró parte de la región durante las etapas de floración y llenado de grano.

Por su parte, los lotes que aún siguen en pie sobre las provincias de La Pampa y Buenos Aires transitan etapas desde llenado de grano hasta principios de madurez fisiológica, bajo una presión sanitaria normal y una condición de humedad que mejoró gracias a las precipitaciones registradas. En el oeste de Buenos Aires, las expectativas de rendimiento se ubican levemente por encima del promedio regional, principalmente en lotes que fueron implantados en ambientes altos y sufrieron en menor medida la acumulación de excesos hídricos. En paralelo, en el centro bonaerense se relevaron pérdidas por vuelco de plantas como consecuencia de las tormentas acompañadas con fuertes ráfagas de viento, que afectaron a la región durante la última semana, señalaron desde la entidad porteña.

En tanto, en el sudoeste de Buenos Aires, los rendimientos esperados presentan una gran heterogeneidad, los cuales varían en función de la fecha de siembra, variedad y estado hídrico al momento del llenado de grano. El estado sanitario es adecuado, donde se realizaron aplicaciones preventivas y de control contra isoca y chinche diminuta. Por último, los núcleos girasoleros del Sudeste de Buenos Aires recuperaron en parte la humedad necesaria para transitar la etapa final del llenado de grano, aunque muchos lotes de la región se encuentran afectados por el déficit hídrico que se prolongó durante gran parte del ciclo fenológico. Aquellos lotes más castigados por la ausencia de precipitaciones presentan plantas y capítulos de menor tamaño, generando un impacto negativo sobre el potencial de rendimiento, reportó el PAS.