El INTA fue distinguido en los Premios Globales a la Excelencia en Gestión de Procesos de Negocio, por el sistema BPM Workflow, como una de las 10 mejores implementaciones del año. Este reconocimiento, entregado en Estados Unidos por Workflow Management Coalition y BPM.com, es considerado el más prestigioso a escala global y destaca a las organizaciones que adoptan soluciones innovadoras para mejorar los procesos de gestión y alcanzar sus objetivos estratégicos.
“En los últimos años, hemos logrado un cambio cultural en nuestra institución que tiende a la ‘despapelización’ de los circuitos administrativos y a la automatización de los procesos”, aseguró Juan Manuel Fernández Arocena, director nacional asistente de Sistemas de Información, Comunicación y Calidad del INTA.
Gestión de Procesos de Negocios (BPM, por sus siglas en inglés) es un conjunto de métodos, herramientas y tecnologías utilizados para diseñar, representar, analizar y controlar procesos de negocio operacionales. Con el propósito de mejorar el rendimiento, combina las tecnologías de la información con metodologías de proceso y gobierno.
El sistema “se ha afianzado como herramienta de gestión”, expresó Fernández Arocena. “Este premio es un logro muy importante de la Gerencia de Procesos y Calidad y de los referentes de cada una de las áreas que aplican los procesos desarrollados y nos incentiva a redoblar los esfuerzos para incorporar más procesos a la plataforma y más innovación a fin de lograr una gestión interna, ágil y transparente”, señaló.
Por su parte, Raúl Kremer, gerente de Procesos y Calidad del INTA, explicó que el Sistema de Trámites Informatizados –BPM-WorkFlow– es realizado por agentes del instituto e implica “un trabajo integrado entre aquellos que tienen conocimiento de los procesos y aquellos que pueden interpretar la información para sistematizarla, informatizarla y mejorarla continuamente”.
Así, Kremer definió que “el BPM-WF surge de la colaboración entre operarios y tecnólogos para gestionar procesos efectivos, ágiles y transparentes e incluye todo lo que necesita a la hora de diseñarlos, analizarlos y controlarlos”. La posibilidad de digitalizar los procesos facilita una diversidad de gestiones habituales de la institución y permite “capitalizar las acciones humanas y las automáticas en un mismo flujo de trabajo”, sostuvo.

