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El salado, más verde que nunca

En mayo de este año publicábamos en Infocampo sobre el crecimiento de la producción de soja en los partidos bonaerenses de la Cuenca del Salado.

En mayo de este año publicábamos en Infocampo sobre el crecimiento de la producción de soja en los partidos bonaerenses de la Cuenca del Salado.

El pasado viernes 22 recorrimos el eje Saladillo â Las Flores para comprobar in situ cómo esta región, típicamente ganadera, se está transformando en una sensacional productora de granos.

El primer síntoma de que cada año más cereal sale de estos campos es el crecimiento del acopio. A principio de año Los Grobo inauguraron una planta de 22.000 toneladas en Saladillo, que quedó desbordada con la gruesa. Todavía quedaban silos bolsa al lado de los âtubosâ que no alcanzaron para acopiar la cosecha. Y como Los Grobo, también Cargill opera en la zona con sus plantas en Del Carril y Saladillo, La Bragadense en 25 de Mayo y Saladillo, y ACA en Las Flores. Desde la ruta 205 también se ven los silos nuevos de la Cooperativa Agrícola Ganadera de Saladillo, en Roque Pérez, y del acopio Palabra de Campo, en esta última localidad.

Ricardo Españolo, delegado de la Secretaría de Agricultura en 25 de Mayo, da fe de lo que está ocurriendo. En los cinco partidos que le incumben, este año habilitó 16 plantas, entre acopios nuevos y los que cambiaron de firma y expandieron su capacidad.

El boom de la agricultura vino después de las últimas inundaciones de 2000 y 2001, y se vio potenciado por la racha de buenos precios de los granos y la mejor tecnología disponible. Los productores primero saldaron deudas y después pasaron a invertir en maquinaria y mejoras para los campos.

La gran mayoría de lo que se siembra es soja, pero también hay algo de maíz (aunque mucho para consumo de la hacienda) y algo más de trigo/soja.

Lo que puede llegar a sorprender son los rendimientos de los cultivos en Las Flores. Un lote de unas 200 hectáreas sembrado con Klein Martillo rindió esta última campaña arriba de 5.000 kg/ha, en tanto que en el establecimiento Don Pedro, el Biointa 1000 estaba dando entre 4.800 y 5.000 kg/ha.

Un poco más allá de ese partido, los rindes no aflojan. Fuentes de Infocampo hablaban de trigos de 5.500 kg/ha en Gral. Alvear y los baguette entre 6.500 y 7.000 kg/ha. Hasta la cebada tuvo una campaña excepcional con rindes de hasta 5.700 kg/ha.

Pablo Arata, un contratista asentado en Estrugamou, estima que entre un 15% y un 20% de la superficie del partido de Las Flores se encuentra hoy en agricultura. Considerando que el partido cuenta con unas 334.000 hectáreas, se trata de entre 50.000 y 65.000 hectáreas, aproximadamente, un número lógico contra las 25.000 a 30.000 hectáreas de las que hablábamos en nuestra nota de mayo y que correspondían a la campaña 2005/06.

La agricultura arrancó en las lomas y después pasó a los denominados bajos dulces y más allá también, a medida que avanza el furor por la chacra. âYo creo que si viniera el agua otra vez, una parte de lo que está sembrado lo tendríamos encharcadoâ, opina Arata.

Con un precio âconservadorâ de 600 $/t para la soja y un rinde que tranquilamente se ubica entre 2.500 y 3.000 kg/ha en promedio (se alcanza los 3.500 en lotes buenos y con manejo apropiado), una hectárea en la región factura entre $1.500 y 1.800. Y si hablamos de un trigo de 5.000 kg/ha a 360 $/t, también son 1.800 $/ha, más el plus de una soja de segunda, que conque dé 1.500 kg/ha le agrega 900 $/ha más a la ecuación.

Para alcanzar estos valores con un ternero de destete que cotiza en torno de los 2,90 $/kg, habría que sacar 620 kg/ha (¡tres terneros y medio de 180 kg!), si hablamos de soja sola o 930 kg/ha si pensamos en un trigo de 5.000 kg/ha y una soja de segunda de 1.500 kg/ha. La realidad es que este diferencial de productividad multiplicó por tres el valor de los campos en la zona. Ahora se habla de 1.500 u$s/ha para un campo más ganadero que agrícola, y entre 2.000 y 2.500 u$s/ha para los que tienen mayor aptitud agrícola.

El nuevo escenario cambió la tradición del negocio agropecuario en la región. De la estancia El Trigo, que supo ser del ex presidente Hipólito Hirigoyen, se comenta que el 50% ya está en agricultura.

âAntes se hacía la agricultura a porcentaje y eso facilitaba las cosas, porque no era necesario entrar con plata para tomar el campoâ, comienza a decir el responsable de cereales de una cooperativa de la zona.

âPero ahora, con la llegada de los pooles de siembra eso ya no corre más. Te piden 10 y hasta 14 quintales de soja por el campoâ, agrega. âAcá (en Saladillo) hay tres o cuatro pooles alquilando camposâ, explica.

De la misma forma, fue decayendo el alquiler de campos para ganadería o el negocio de capitalización de hacienda.

Por el contrario, aparecen nuevos jugadores que se suman a la onda verde. Por ejemplo, Thyssen, que puso en Saladillo una fábrica de silos bolsas y que ya está vendiendo desde este año.

Precisamente, un productor que estaba cosechando trigo, lo embolsaba. Claro, como existe la percepción de que el trigo históricamente vale más que el maíz, nadie se toma muy en serio un mercado con este último cereal a 400 $/t y el trigo a 370 $/t. Entonces el chacarero directamente se sienta sobre el cereal y espera.

Pero a pesar de que parte de la producción se embolsa, esto no parece estar afectando la decisión de ampliar la capacidad de almacenaje.

Como dijimos al principio de esta nota, la Cooperativa Agrícola Ganadera de Saladillo, que ya tenía una planta de 25.000 toneladas en esa localidad, abrió este año otra del mismo tonelaje en Roque Pérez. Y si el tiempo acompaña, al incremento de superficie se le puede sumar un incremento aún mayor de rinde promedio y habrá grano para todos.

En tanto, para Ariel García, presidente de la SR de Las Flores, la agricultura le está dando más movimiento a la ciudad, tanto comercial como de profesionales que ahora se instalan allí. âLa limitante hoy es la falta de buenos caminos para el tránsito de los camiones, al igual que la flota de transporte, que sigue siendo viejaâ, dijo García, para agregar que igualmente confía en que los municipios invertirán para mejorar la infraestructura.

Incluso el ruralista, que tiene una empresa con la cual presta servicios de siembra directa, piensa que la agricultura fue buena porque trajo una rentabilidad a la empresa agropecuaria que la ganadería no le estaba dando.

Pasión por la chacra
Del incremento de la chacra en el Salado puede dar fe Arata. Ahora cada vez sale menos del partido de Las Flores y Saladillo para sembrar, fumigar o trillar los lotes. Antes, con menos superficie, andaba con sus máquinas en Tandil u Olavarría para no tener capacidad ociosa.

Estos cuatro hermanos heredaron la pasión por los fierros de su padre, que prestaba servicios para la entonces única estancia de la familia Estrugamou, hoy subdividida.

Hoy no solamente dan servicio de cosecha sino que tienen tres cosechadoras de última generación para implantar los cultivos. Una de ellas es con el sistema air drill, de tolva centralizada y conducción de la semilla por aire, con la que llegan a sembrar 70 hectáreas en un día.

El crecimiento de la agricultura les ha permitido adquirir maquinaria de la última tecnología y brindar un mejor servicio. Por eso, cada vez son requeridos por los productores, como Diego Casá, que arrancó con la soja en la campaña pasada en un campo que solo hacía cría y para esta ya duplicó el área.

Javier Preciado Patiño
jpreciado@infocampo.com.ar

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