Las importaciones también alcanzaron una cifra inédita, u$s226.251 millones, con un alza anual del 24,5%, y la corriente de comercio (suma de ambos indicadores) ascendió a u$s482.292 millones, con un aumento del 25,7 por ciento.
El secretario ejecutivo (viceministro) del MDIC, Alessandro Teixeira, calificó estos resultados de “excelentes” y resaltó que la mayoría de los países del mundo han empeorado su saldo comercial y han disminuido sus exportaciones por la crisis.
Casi la mitad de las exportaciones brasileñas (u$s122.457 millones) fueron productos básicos y, dentro de este capítulo, se registraron importantes aumentos de ventas de mineral de hierro (44,6%), soja en grano (47,8%) y petróleo (33,7%), los tres principales productos exportados por el país, además de café (54,3%) y cobre (20,6%), entre otros.
Dentro de los semimanufacturados, Brasil registró significativos aumentos en las ventas de hierro y acero (78,6%), hierro fundido (64,7%) y aceite de soja (55,5%), entre otros.
En el capítulo de manufacturados, mejoraron las exportaciones de aparatos para apisonado (60,4%), combustibles (46,1%), zumo de naranja (38,7%), polímeros plásticos (34,9%) y vehículos de carga (26,2%).
China se afianzó como el primer mercado de Brasil, con un aumento de las compras del 43,9% hasta los u$s44.300 millones, una cifra que casi duplica a la del segundo cliente del país, Estados Unidos, que importó u$s25.900 millones, un 33,3% más que el año anterior.

