Eures, la red creada por la Comisión Europea para facilitar la movilidad laboral en la UE, asegura que en Italia se suicida cada día un desempleado a causa de la fuerte crisis económica, que llevó la tasa de desempleo a más de 9 por ciento de la población.
En el informe titulado El suicidio en Italia en tiempos de crisis, la red indica que sólo en el 2010 se quitaron la vida 362 desempleados; en 2009 la cifra había sido un poco inferior: 357, según publica el diario español El Mundo.
Este escenario configura un fuerte incremento de los suicidios respecto a años anteriores, cuando la media de los desempleados que recurrían a la muerte era de 270. Entre 2008 y 2010, el índice de suicidios entre personas sin trabajo subió a 39,2%.
El grupo que tiene más riesgo de decidir terminar con su vida es el de los trabajadores que abandonaron el mercado de trabajo italiano a través de canales de protección social y que con la actual reforma del sistema de las pensiones dispuesta por el primer ministro Mario Monti perdieron también sus jubilaciones, de acuerdo al diario español.
También artesanos, comerciantes, empresarios y profesionales por cuenta propia integran un sector muy golpeado por la crisis. Según los datos de Eures, en 2010 fueron 336 los desesperados que se suicidaron.
Los sindicatos y empresarios convocaron para mañana a una manifestación silenciosa en Roma ante esta ola de suicidios que hasta ahora no encuentra medidas que sirvan de freno.
