El norte Misiones demostró que tiene un potencial de crecimiento importante con la modalidad silvo pastoril. En esa zona, el IPCVA reunió a mas 350 productores y técnicos en un nuevo seminario regional realizado en la localidad de Puerto Iguazú.
Misiones “creció de 130 mil cabezas a 500 mil en 8 años, proceso que se dio en un distrito sin tradición ganadera”, aseguró Néstor Ortega ministro de la Producción de la provincia, quien participo del seminario.
El gobierno provincial acompaña la actividad con créditos que los productores devuelven con producción. “La ganadería fue la actividad productiva que más creció y más involucró al productor misionero, hoy el programa Proalimentos de la provincia atiende a 10 mil productores. Arrancamos con la idea del autoabastecernos, todavía no lo logramos, necesitamos superar el millón de cabezas para alcanzar la meta”, aclaró el funcionario.
Por su parte, el Ing. Jorge Esquivel, del movimiento CREA, detalló que la producción ganadera con manejo silvo pastoril alcanza al 10% (unas 70 mil hectáreas) de la superficie destinada a la ganadería en Misiones. Este sistema representa para el productor la posibilidad de diversificar su actividad y capitalizar en el negocio de la forestación.
“Se trata de una actividad que tiene distintos componentes, en la cual conviven forestación y ganadería como unidades productivas pero sustentables, donde se valora cada vez más la preservación del medio ambiente”, afirmó.
La presencia de la forestación para el sector ganadero “tiene muchas implicancias como evitar un mayor estrés calórico en los animales en los climas tropicales, pero a su vez, con la presencia de las heladas invernales permiten aumentar la calidad del pasto”, agregó el especialista.
Una de las grandes ventajas de la actividad, es que permite al productor ingresar a un negocio de alta capitalización: “Si invierte $2.000 por hectárea, al término de 12 años genera 25 o 30 mil pesos en una superficie en la cual nunca dejó de hacer ganadería. En una superficie ingresan dos negocios”, explicó.
Walter Kohnke, productor misionero quien cultiva 600 hectáreas con coníferas anexo la ganadería hace un par de años. “Estamos produciendo solo a pasto 350 kilos de carne por hectárea por año, y tratamos de anexar con suplemento estratégico una ganancia mayor, la idea seria llegar a 500 kilos por año”, relató.
“Tratamos de que en ningún momento la vaca deje el campo, la plasticidad del sistema nos permite que en años malos para la ganadería optemos por mayor producción de madera o a la inversa y eso nos mejora la ecuación económica”, agregó Kohnke.
El productor, destacó que “los modelos de producción son bastantes intensivos, se trabaja con sistema de rotación en pequeñas parcelas con alambrado eléctrico, ademas de complementar con reservas, hoy tenemos una carga de terneros de 50 kilos llegando a 2,5 cabezas por hectárea”.
“Los terminamos con 350 kilos al cabo de 14 meses y lo comercializamos en la zona, donde hoy los precios están muy deprimidos razón por la cual buscamos la modalidad de remates televisados para lograr otros destinos con mejores precios”, finalizó Kohnke.

