El gobierno provincial analiza la posibilidad de hacerse cargo momentáneamente del Frigorífico Arroyo, tras seis meses de fuerte crisis económica en la empresa. La solución sería provisoria, hasta que un privado se interese en la compra del negocio, según publica el sitio El Cordillerano.
Tras largos meses paralizados, Provincia pagó los últimos 3 sueldos de los más de 80 empleados que tiene la firma. El delegado del Sindicato de la Carne, Manuel Mardones, aseguró que “nosotros no queremos depender del aporte de un gobierno porque sentimos que como trabajadores le estamos robando a la provincia”.
En un principio el conflicto se originó cuando no se corrió la barrera sanitaria, y los empresarios no pudieron adquirir animales de la zona buffer. El ganado de esta región es mucho más económico que comprar a los productores locales. A mediados de mayo emitieron la primera amenaza de un cierre inminente.
Para evitar esto, el senador Miguel Ángel Pichetto gestionó el Corredor Sanitario, que recién comenzó a funcionar meses después, cuando los trabajadores cortaron la ruta de acceso a Bariloche.
Ninguna de las gestiones fue suficiente y los empresarios no habrían podido recuperar el dinero perdido. Mardones atribuyó esto a un “desgano” de los propietarios y sostuvo que “el problema hoy es únicamente del Frigorífico Arroyo, porque las demás empresas continuaron trabajando sin problemas”.
En su última visita a la ciudad, el gobernador Alberto Weretilneck barajó la posibilidad de venderlo a otra firma o que el gobierno se haga cargo, en pos de “asegurar y mantener los puestos de trabajo”.
El sindicalista enfatizó que “no queremos seguir dependiendo del aporte de un gobierno”. Tanto él como sus compañeros tienen la esperanza de seguir trabajando en el lugar, “va a costar esfuerzo, pero creemos que se puede hacer funcionar este monstruo que está paralizado”, remarcó.

