Menos de diez palabras le bastaron al administrador de la Dirección Nacional de Vialidad, Javier Iguacel, para sintetizarles a los gerentes regionales del organismo la meta que tenían por delante: reactivar contratos y movilizar el plan vial federal.
Con esa misión desembarcó Luis Figliozzi, el jefe de la Región Central del organismo que monitorea a los distritos de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe. “En eso estamos, renegociando los contratos, algunos con modificaciones de obra”, explicó.
Lo más urgente es volver a mover la rueda en rutas en las que las tareas quedaron paralizadas por demoras en pagos o porque quedaban fuera de los cupos que definía la anterior gestión en Vialidad.
Entre esos trabajos están los convenios que no se terminaron en las rutas 158, 9 norte, 60 y 35. En todos los casos, son refuerzos, bacheos y reconstrucciones para mejorar el camino.
En materia vial, el Gobierno nacional gastó la mayor parte del primer semestre en definir un nuevo régimen de redeterminación de precios, que ahora quedó a la espera de que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) retome la serie de tablas con los precios del rubro.
Pero la tarea de fondo tiene otros focos algo más ambiciosos: convertir en autopistas a varias de las rutas nacionales que surcan Córdoba.
El más avanzado es el plan para la ruta nacional 19, cuya licitación es inminente y que demandará una inversión de 7.300 millones de pesos, según los cálculos que comunicó el Ministerio de Transporte nacional.
Durante el transcurso de esta semana habrá reuniones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para cerrar el financiamiento de la obra, que Vialidad pretende comenzar a fin de año y terminar al cierre de 2019.

