Publicidad Cerrar X

Agroquímicos: la Fauba evalúa su empleo

La Facultades de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires presentó un proyecto destinado a estudiar el empleo de agroquímicos y sus posibles efectos ambientales sobre la salud humana.

La Facultades de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires presentó un proyecto destinado a estudiar el empleo de agroquímicos y sus posibles efectos ambientales sobre la salud humana.
infocampo
Por Infocampo

La iniciativa, que lleva como título ‘Impacto en el ambiente y en la salud de la población de los modelos productivos agropecuarios en la Argentina’, demandará el trabajo conjunto de un equipo de investigadores de la UBA, convocados por ambas facultades.

Lorenzo Basso, decano de la Facultad de Agronomía, explicó: ‘La finalidad de este programa es crear vínculos de cooperación para concretar acciones conjuntas que permitan identificar, ponderar, anticipar y mitigar impactos ambientales y sobre la salud de la población urbana y rural, por el desarrollo actual y futuro de los modelos productivos en las distintas regiones del país’.

En función de ello, se conformará una Unidad Eco-Epidemiológica para ser adoptada por el sector público, para la transferencia de herramientas de evaluación y mitigación de niveles de toxicidad por el impacto de los agroquímicos más empleados en la Argentina, como los herbicidas glifosato y atrazina. Alberto Boveris, decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, señaló que las investigaciones pondrán una especial atención sobre zonas que poseen una larga historia agrícola, y que en los últimos años tuvieron un fuerte proceso de intensificación, como la localidad bonaerense de Pergamino.

 

En este sentido, se destacó la necesidad de establecer un mapa regional de contaminación, como uno de los objetivos específicos del proyecto, y de analizar las interacciones de dichos agroquímicos con las propiedades del suelo y otros aspectos para conocer el riesgo de contaminación en los agroecosistemas.

También se subrayó la importancia de mejorar la articulación de los organismos públicos con los productores agropecuarios, para enfrentar la vulnerabilidad y disminuir el riesgo.

Según explica el informe elaborado por las universidades durante la última década, la intensificación y la expansión de la producción agrícola hacia nuevas zonas incrementó la demanda de fertilizantes, insecticidas, fungicidas y herbicidas, con una creciente participación relativa del cultivo de soja, siendo el glifosato y la atrazina los herbicidas de mayor uso en este sistema productivo. Los efectos secundarios del uso masivo de dichos herbicidas sobre el ambiente y la salud humana son aspectos poco conocidos y que merecen especial investigación, ya que pueden ser fuentes potenciales de contaminación de los acuíferos subterráneos.

El comportamiento de los mismos en el ambiente edáfico depende de varios factores, tales como las características físicas y químicas de los compuestos, las características y propiedades del suelo, la cantidad de producto aplicado y las formas y modos de aplicación.

La interacción de los herbicidas y los constituyentes del suelo es de primordial importancia en la determinación de la bioactividad y movilidad de los mismos. Además, la fertilización nitrogenada puede limitar la degradación de atrazina en los suelos, favoreciendo su persistencia en los agroecosistemas.

Dentro del paquete tecnológico de la soja, el uso de glifosato va acompañado por la aplicación de fertilizante fosforado. Existen evidencias de la competencia de los iones fosfatos con la molécula de glifosato por la adsorción a la matriz del suelo. Esto conlleva a la capacidad que tiene la molécula de glifosato de permanecer en el suelo, con sus posibles implicancias ambientales.

(artículo publicado en la edición de hoy de Infocampo Semanario)

Seguí leyendo:

Temas relacionados: