Aplausos y cánticos de alegría resonaron en las puertas del Hospital Austral, luego de que se anunciara que la intervención quirúrgica a la que fue sometida la presidenta Cristina Fernández de Kirchner concluyó “sin inconvenientes ni complicaciones”.
A las 14 y bajo un sol sin nubes en el cielo, el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, leyó el parte médico a los periodistas y militantes que soportaron los 31 grados que había pronosticado el Servicio Meteorológico Nacional.
“Sentimos mucha alegría y tranquilidad”, dijo a Télam Lucas Arriola, de 18 años, tras escuchar el comunicado de la Unidad Médica Presidencial.
Los principales líderes de las agrupaciones kirchneristas, como el diputado nacional del Frente Para la Victoria (FPV), Andrés Larroque, participaron de la jornada desde un improvisado búnker instalado frente al hospital, en lo que anteriormente fue un lavadero de autos.
“Estamos desde este martes y nos quedamos hasta que Cristina deje el hospital”, afirmaron la mayoría de los militantes de diversas agrupaciones.
La vigilia en apoyo a la salud de la Presidenta comenzó ayer a la madrugada, cuando comenzaron a instalarse los primeros militantes junto a sus pancartas, gigantografías y carteles, en el perímetro exterior del Hospital Austral.
Los simpatizantes, en su gran mayoría jóvenes, se mantuvieron en el lugar toda la noche y harán lo propio hasta que la jefa del Estado sea dada de alta, según anuncian todas las agrupaciones presentes en el lugar.

