Con un escueto mensaje publicado en su cuenta de Twitter, Elisa Carrió anunció la suspensión de sus actividades por los próximos quince días. “Por prescripción médica, suspendo mi agenda por dos semanas, debo hacer reposo. Si Dios quiere pronto estaré bien. Un beso enorme. Lilita”, fue todo lo que publicó en esa red social.
La diputada nacional no dio detalles acerca del diagnóstico médico que la llevó a suspender su agenda. La semana pasada, ya había tenido que cancelar sus actividades y un viaje a Tucumán luego de que sufriera una indisposición por una baja de potasio.
La noticia de la salida de Carrió de la escena pública se produce apenas un día después de que el fiscal Jorge Di Lello ordenase reforzar la custodia personal de la dirigente de Cambiemos por un mail con amenazas que recibió la semana pasada.
El mensaje le fue enviado a ella y a su aliado político Héctor “Toty” Flores apenas unos días después de que denunciase la presunta complicidad con el narcotráfico del nuevo jefe de la Policía Bonaerense, Juan Pablo Bressi.
“La amenaza me resulta creíble luego de la investigación presentada sobre la complicidad del jefe de policía actual y el anterior con el narcotráfico y por lo que está trascendiendo sobre el triple crimen de General Rodríguez y la participación de funcionarios que estuvieron a cargo del Estado hasta el 10 de diciembre”, dijo ella en ese momento.

