A excepción de la región pampeana, y especialmente la producción de granos tradicionales (soja, maíz, trigo) y la de carne vacuna por la expectativa futura del negocio. El resto de las producciones padece las medidas del gobierno antes que verse favorecidas, según informó el Enfiteuta.
Lo dicen los productores de carne de cerdo, la de aviar, y hasta la maquinaria agrícola nacional que ve a la importación ganar terreno en el momento donde los productores de pampa húmeda podrían hacer crecer las ventas. No son los únicos.
Más de 60 dirigentes agropecuarios enrolados en el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) coincidieron en que la mejora del tipo de cambio fue neutralizada por el alto aumento de los costos de producción y el proceso inflacionario.
Los representantes se reunieron para analizar el impacto que tuvieron las medidas económicas en el primer semestre del año.
El presidente de la Cooperativa Agropecuaria e Industrial Yapeyú Ltda., Luis Mancini, señaló que están movilizados los yerbateros.
“Los productores de yerba mate se mantienen en estado de alerta porque no se respetan los precios fijados por el Instituto de la Yerba Mate. Además, hay molinos que ofrecen pagar a 297 días”, dijo.
Dante Grigolatto, director de la Federación del Citrus de Entre Ríos (FECIER), advirtió que “han desaparecido más de 6 mil hectáreas de citrus en la Mesopotamia entre 2004 y 2015”.
Por el sector tambero, Alberto Sánchez, presidente de la Cooperativa Tambera de Arroyito, manifestó que “la cadena láctea vive una completa distorsión, y el productor tambero es el único perjudicado, mientras otros eslabones son grandes beneficiados de una renta que no comparten”.
“La crisis es terminal. Desde la Mesa de Lechería de la CAME se utilizará el diálogo como herramienta de negociación”, concluyó.
Por su parte, Gabriela Lizana, presidenta de la Asociación de Productores del Oasis Este de Mendoza (APROEM), también sostuvo que “el sector vitivinícola requiere mucha transparencia para salir de la crisis”.
“Los desequilibrios en la cadena afectan al sector productivo fundamentalmente, que está trabajando sin rentabilidad o a pérdida”, sostuvo.
Mientras que Jorge Figueroa, presidente de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén resaltó que “el sector frutícola está desfinanciado, quebrado económicamente”.
Manifestó que “se requieren medidas integrales urgentes para garantizar la rentabilidad perdida y lograr una justa distribución entre todos los integrantes de la cadena”.
Enrique Zanin, de la Federación Económica de Formosa señaló que “los productores formoseños padecen la suba de los costos internos motorizados, fundamentalmente, por los altos incrementos tarifarios de la energía eléctrica y el gas”.

