Publicidad Cerrar X

El sacrificio de las mujeres del campo

Es secretaria de una ONG de Catamarca cuyo objetivo es la promoción y la capacitación de las mujeres de bajos ingresos. Infocampo desea, a través de su historia, homenajear a todas las mujeres rurales

Es secretaria de una ONG de Catamarca cuyo objetivo es la promoción y la capacitación de las mujeres de bajos ingresos. Infocampo desea, a través de su historia, homenajear a todas las mujeres rurales
infocampo

Hoy se conmemora el Día de la Mujer Rural. La ingeniera zootecnista María Elisa Rueda es secretaria de la ONG Promedur, una organización no gubernamental de Catamarca que tiene como objetivos la promoción y capacitación de la mujer rural de bajos ingresos.

Es una tarea de concienciación, pero también de difusión. María afirma que “poco se sabe de los padecimientos y la vital importancia de ellas en el sector agropecuario”.

Y agrega que “es inimaginable todo lo que resigna la mujer rural por el bienestar de su familia. Las mujeres rurales tienen un trabajo de 24 horas, son productoras o artesanas y al mismo tiempo llevan adelante un hogar”.

¿Cuáles son las actividades que impulsan desde la ONG?

-Hacemos un trabajo recordatorio de la importancia de la mujer rural. Trabajamos también asesorando y capacitando a artesanas de Belén y pequeñas productoras agropecuarias de Colonia del Valle. A diferencia de otras instituciones nos abocamos a mujeres rurales indígenas. Nuestro objetivo es que ellas tomen el protagonismo que se merecen y sobre todo en el NOA, una región en donde su trabajo es fundamental.

¿Cómo ve la situación de la mujer rural en la Argentina?

-Por suerte ha tomado más protagonismo en los últimos tiempos, pero aún falta mucho camino por recorrer. Hay cada vez más conciencia y organizaciones que trabajan por su desarrollo. Históricamente, siempre fue invisible, se creía que sólo ayudaba al marido, pero en realidad siempre trabajó. Con la última gran crisis económica se empezó a dar más importancia, pero siempre estuvo, y ahora todavía más.

¿Cuáles son los padecimientos que debe sufrir una mujer dentro del sector por su condición?

-Son los propios de los pequeños productores. Lamentablemente, en nuestro país la pequeña producción agropecuaria es marginada. A esto se le suma que la mujer trabaja en su casa, en granjas, criando animales y no se tienen en cuenta estas actividades como un trabajo genuino, cuando en muchos casos es lo que solventa la economía familiar.

¿Cuáles son las inquietudes que le acercan?

-Cuando se le da el espacio, la mujer reclama no sólo por los temas económicos sino también boga por la salud y la educación, se preocupa por su familia y todo su entorno. Las responsabilidades que debe llevar adelante son mayores que las del hombre.

¿Cómo es la situación de la mujer rural en el NOA?

-Las condiciones de vida son mucho peores que en el resto del país, y el trabajo es aún mayor. En esta zona su trabajo tiene más incidencia porque la pobreza es mayor y debe trabajar sí o sí por la economía familiar, sumándole además las tareas domésticas y el bienestar de sus hijos.

¿Son muchas las cosas que debe dejar de lado la mujer para hacerse cargo de tantas tareas?

-Sí, por supuesto, es casi inimaginable todo lo que resigna por el bienestar de su familia. La salud es uno de los temas más preocupantes, naturalmente los hijos están primero y cuando concurren a un centro de salud es para atenderlos a ellos. El sacrificio que hacen es inmenso. Tienen un trabajo de 24 horas, trabajan como productoras o artesanas y al mismo tiempo hacen todo lo referido al hogar y la crianza de los niños.

¿Qué espera para las mujeres rurales en un futuro?

-Nuestro mayor anhelo es que día a día se sumen más mujeres y que se hagan escuchar. Esperamos en un futuro, no muy lejano, podamos ir a la par o igual que ellos porque el trabajo es el mismo, sólo cambia el sexo.

Por Yanina Otero

infocampo@infobae.com

Seguí leyendo:

Temas relacionados: