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La agricultura Argentina, sin techo

El establecimiento San Pedro hace doce años arrancó con la agricultura. Y hace diez comenzó a incorporar equipos de riego con gran éxito.

El establecimiento San Pedro hace doce años arrancó con la agricultura. Y hace diez comenzó a incorporar equipos de riego con gran éxito.
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En la actualidad los cultivos bajo riego ocupan 1.000 de las 2.000 hectáreas que posee el establecimiento, en tanto que los cultivos en secano ocupan otras 500, rotados con verdeos para la ganadería.

La idea de crecer verticalmente, esto es expandir la producción con mayor productividad y no agregando superficie, es el eje del negocio. Aprovechando la disponibilidad de agua de buena calidad y en abundancia, a unos 80 metros de profundidad, se han instalado diez equipos de riego de pivote central, que permiten apuntar a rindes de 7.500 a 8.000 kg/ha en trigo, 13 a 14.000 en maíz y 4.000 en soja de primera. âOjo que no escatimamos en tecnologíaâ, advierte Federico Roveda, el joven responsable de la empresa. âA los cultivos le ponemos toda la nutrición y la protección que hacen falta, para acercarnos a esos rendimientosâ, aclara.

Lo destacable del establecimiento es su planteo de intensificación del uso del activo tierra. En la jornada âUn Productor en Acciónâ, realizada por la regional Cnel. Suárez de Aapresid este miércoles 7 de marzo, se pudo ver cómo están manejando la intersiembra trigo-soja.

Esta tecnología fue llevada a los Roveda por Ricardo Bronzini, el asesor de El Volcán, en Balcarce, campo pionero en desarrollarla. En forma sencilla, consiste en reservar hileras de trigo sin sembrar, para implantar en ellas la soja, aproximadamente un mes antes de la cosecha del cereal.

Así, en latitudes donde la ventana climática es más estrecha que en la región núcleo pampeana, se puede hacer el doble cultivo trigo-soja, con una oleaginosa sembrada más cerca de la fecha de primera que de segunda.

En la campaña 2005/06, se sembraron tres hileras de trigo y luego una de soja, siempre bajo riego. Así el cereal rindió 6.600 kg/ha y la soja 2.400 kg/ha. âEsto lo tenemos que comparar con los 7.000 kg/ha que rindió el trigo y los 400 kg/ha de la soja de segunda, cada uno por separadoâ, explicó Roveda. Los buenos resultados económicos de esta combinación llevaron a incrementar el área en intersiembra a 200 hectáreas en esta campaña 2006/07, pero además con algunas variaciones. Es que se probaron distintas combinaciones de hileras de trigo y de soja: tres por una, dos por dos y una por tres.

Los resultados del trigo son más que alentadores. Sembrando un solo surco de cereal de cada cuatro, se obtuvieron 5.056 kg/ha. En tanto, con 2×2 se trillaron 6.349 kg/ha y con 3×1, 7.137 kg/ha. Ahora resta conocer los datos de la soja, pero todo hace esperar buenos rindes.

En función de esta experiencia, ya se trabaja para el modelo de rotación que sería la base de la agricultura en el establecimiento: trigo/soja en intersiembra, maíz y soja de primera.

Pero esta soja de primera va a traer una sorpresa: en verdad en la primavera se sembrarán sólo 3 surcos de cada cuatro con la oleaginosa, en tanto que el surco restante se encontrará sembrado con trigo.

Tal vez en los próximos años, la forma correcta de escribir la rotación sea trigo/soja 2×2, maíz y soja/trigo 3×1. De esta manera, sólo el período entre la soja y el maíz será un barbecho sin cultivo, mientras que todo el resto de los tres años habrá actividad biológica permanente.

Pablo Calviño, expositor de la jornada, también habló sobre la intensificación del uso de la tierra, en base a la intersiembra.

Regar para crecer

En Cnel. Suárez, el promedio de lluvias ronda los 850 mm, pero con mala distribución y tendencia a concentrarse en el verano.

Por otro lado, estos campos tienen tosca cerca de la superficie, lo que reduce la capacidad de almacenaje y los hace más dependientes de las lluvias. De ahí que la inversión en riego haya crecido en los últimos años. Se estima que la inversión en equipo y obra (perforaciones) para regar una hectárea ronda los 1.000 dólares. Pero aún sumándolo al valor de la tierra, el activo sigue quedando muy lejos de los valores de la tierra en la zona núcleo y se pueden obtener más de 12.000 kg/ha en maíz y arriba de 7.000 kg en trigo. Esto es lo que se conoce como âcrecer verticalmenteâ.

Javier Preciado Patiño

jpreciado@infocampo.com.ar

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