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Tecnología, producción y el hombre

XVII Congreso Nacional de CREA Crecer en la rentabilidad cuidando la sustentabilidad y pensando en procesos integrales, son ejes del desafío de evolucionar hacia nuevos escenarios que quedó plasmado por los investigadores y productores en el encuentro de Mar del Plata

XVII Congreso Nacional de CREA Crecer en la rentabilidad cuidando la sustentabilidad y pensando en procesos integrales, son ejes del desafío de evolucionar hacia nuevos escenarios que quedó plasmado por los investigadores y productores en el encuentro de Mar del Plata
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La mano del hombre para incrementar la producción en agricultura y ganadería, la inteligencia de los investigadores que diseñan nuevas tecnologías y la mirada enfocada en la marcha del crecimiento del sector agropecuario. La conciencia de que cada acción modifica el paisaje, el ecosistema y la vida en comunidad. La responsabilidad y el respeto por la vida. Con esos ejes y el deseo de un país mejor, más de 2.800 personas, entre profesionales, técnicos de empresas privadas y estatales siguieron atentamente las exposiciones de este congreso.

Las Jornadas Tecnológicas enfocaron la atención en el desarrollo y los avances de la biotecnología. Los nuevos escenarios y los indicadores de agricultura multifuncional, nuevos usos de la información satelital y los sensores remotos. El 2005 como el año de la ganadería y el crecimiento de la lechería con rumbos hacia la exportación. Las transformaciones del sector más dinámico de la economía nacional. En cuatro días, en el mismo lugar y bajo el cielo de Mar del Plata.

Cuanto y cómo producimos

“Los rendimientos a escala, los costos de producción por tonelada son los ejes del desarrollo agrícola, pero tenemos además una enorme preocupación por el ambiente, la dinámica de las sustancias polucionantes. El efecto de nuestras prácticas sobre el clima”, así presentó el escenario Jorge González Montaner, investigador de Aacrea. Con claridad de conceptos explicó los avances en el desarrollo de los modelos de simulación de crecimiento de cultivos que pasó de dos a tres dimensiones. “La heterogeneidad de los suelos y del medio determinan el crecimiento. Debemos avanzar en estudios acerca de los efectos de la calidad de la luz que las plantas reciben. Todo eso pensando que las consecuencias del funcionamiento de los cultivos requieren una visión especial a distintas escalas”, destacó el técnico.

El uso de los recursos disponibles, por ejemplo el agua, es para González Montaner determinante en la producción y la productividad. “Estudiar las poluciones, provocadas por fertilizantes, herbicidas, compuestos orgánicos volátiles producidos por árboles y plantas nos obliga a pensar en modelos de agua y aire, procesos físico biológicos que van desde el metro cuadrado, pensando que cada uno compone un lote y en definitiva una región”, analizó.

En la misma línea conceptual, Ernesto Viglizzo del Programa de Gestión Ambiental del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), enfatizó en las características del productor multifuncional. “Además de producir commodities y especialidades, contribuye a la conservación y restauración de ambientes rurales que producen servicios vinculados a la calidad de vida de la sociedad”, señaló. En este nuevo escenario, planteó la necesidad de tener indicadores de sustentabilidad en una agricultura diferente y altamente tecnificada.

Cambios en ganadería

“El movimiento de más de 4 millones de hectáreas que se utilizaban para ganadería y que actualmente se destinan para agricultura, sumado al crecimiento de los stocks en cifras cercanas a los 2 millones de cabezas, provocaron un cambio profundo en esta actividad y requerimos nuevas tecnologías para seguir creciendo”, planteó Daniel Rearte, Director Nacional de Ganadería.

Esta reubicación demanda nuevas variedades de pasturas y un replanteo del manejo genético de los rodeos. “Para la adaptación a suelos tradicionalmente no ganaderos o de menor aptitud para la actividad”, indicó. Este cambio debe además, considerar que se deben satisfacer las necesidades nutricionales. “Hoy los parámetros de digestibilidad, fibra y proteína bruta resultan insatisfactorios como índices mejoradores de calidad, incorporándose otros como concentración de carbohidratos solubles o degradabilidad de la proteína como indicadores de valor nutricional del forraje”, remarcó.

Verónica Puig

Redactora de Infocampo

Enviada especial a Mar del Plata

vpuig@infobae.com

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