En el vecino país de Uruguay el precio de la leche destinada al consumo (leche cuota) volvió a mantenerse y los tamberos aseguran que se está “subsidiando” a los consumidores. Hoy se reúnen las gremiales para analizar el problema y buscar alguna solución a futuro.
El Ministerio de Economía y Finanzas de Uruguay no ajustó el precio de la leche tarifada al público -conocida como leche cuota por los productores- y el producto continúa valiendo 12,50 pesos uruguayos por litro (aunque por la eliminación de las monedas de $ 0,50 los comercios redondean a $ 13 el precio), pese a que las gremiales lecheras, basándose en un estudio de costos, demostraron que debían recibir $ 15 por litro, según indicó un artículo publicado hoy por el diario El País.
El producto ajusta su valor dos veces al año, el 1° de marzo y el 1° de septiembre, pero el valor no sufrió correcciones desde septiembre de 2009.
“Hay que buscar una solución urgente porque los productores estamos poniendo $ 2 por cada litro de leche consumo que se produce”, aseguró a El País, José Noel Alpuin, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL).
Hoy, en la reunión semanal de la Mesa de Gremiales Lecheras, los tamberos comenzarán a analizar el problema más a fondo, buscando una solución a futuro que les permita paliar las pérdidas.
Previo al 1° de marzo se formó una comisión especial de trabajo, donde los tamberos demostraron que deberían llegar a $ 15 por litro para igualar los costos. Incluso se llegaron a reunir con jerarcas del Ministerio de Economía y Finanzas para plantearlo. Sin embargo, se llevaron una nueva sorpresa: el Ejecutivo anunció que no se ajustaría el precio. “No pretendemos que el consumo esté subsidiando a los productores, pero que no sea al revés tampoco”, advirtió Alpuin en diálogo con El País. “A partir de esa comunicación del gobierno, pensamos reunirnos con las demás gremiales para seguir trabajando en el tema. Vamos a ver qué medidas vamos a tomar”, agregó el titular de la ANPL.
Pero más allá de corregir lo que consideran un defasaje entre el costo de producción y el precio final de la leche cuota, los tamberos tienen otro desafío mayor por delante: resolver la falta de tierras para desarrollarse. Es que en los últimos diez años la lechería perdió 150.000 hectáreas, principalmente a manos de la agricultura. Por otro lado, se liquidaron muchos tambos porque los productores tienen un promedio de edad de 59 años y muchos deciden liquidar su empresa, porque no tienen quién continúe el negocio.
“Con un valor de US$ 6.000 por hectárea no hay forma de que la lechería pueda crecer en tierras”, admite Alpuin.
Para la ANPL una salida para que las vacas lecheras puedan ganar tierras puede pasar porque el Instituto Nacional de Colonización (INC) adquiera predios en las cuencas lecheras y se armen bancos de forraje, para dejar en el tambo sólo las vacas que están en producción.
La idea de los bancos de forraje no es nueva, fue uno de los grandes anhelos del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, cuando asumió al frente de la cartera de Estado e incluso tuvo contacto con algunas empresas agrícolas buscando ponerla en práctica.
La ANPL espera que los bancos de forraje se puedan poner en marcha durante los próximos dos años.
Para mejorar la rentabilidad, la lechería uruguaya debe producir un mayor volumen de leche, invertir en tecnología y contar con herramientas financieras que posibiliten a los productores invertir sin generar endeudamiento, pero además, los tambos precisan más área para desarrollarse.
“Hay que trabajar para que los productores puedan intensificar la producción y pasar de los 2.500 litros de leche por hectárea (promedio nacional) a 5.000 o 6.000 litros de leche por hectárea”, explicó el gremialista. Ya hay tambos de elite que logran producir 6.000 litros y más por hectárea, pero son unos pocos.
La lechería uruguaya cuenta con entre 350.000 y 400.000 vacas en producción y tiene mucho para crecer en cuanto a producción individual por animal, por más que haya venido mejorando.

