El director de la SRA Roberto Fernández Speroni, indicó que las cenizas, junto con la lluvia, se convierten en un “cemento” que derrumba animales y galpones en la Patagonia.
También detalló que los ovinos que al principio rechazaban el pasto por contener cenizas a medida que pase el tiempo empiezan a comerlo igual por hambre y ese alimento contaminado les causará un parate estomacal.
Según el directivo también hay que proteger con ayuda oficial a los ganaderos que pueden sufrir un colapso nervioso por la situación a la que se suma que salían de cinco años de sequía “y éste iba a ser el de la recuperación”.
Tres provincias se encuentran muy comprometidas, Río Negro, Neuquén y Chubut sobre las cuales se declaró la emergencia agropecuaria.
Sin embargo el productor “sicológicamente quiere pasto, forraje”, porque está en su idiosincracia “darles de comer a los animales porque no quiere verlos morir”.
En estas últimas horas se multiplicaron los pedidos de traslado de hacienda, “pero los camioneros no quieren someter sus vehículos a la ceniza” y esa tarea “hay que realizarla ahora porque después será tarde”.
Fernández Speroni admitió que “el Gobierno está, pero le falta rapidez para que el hombre de campo se entere de la ayuda”. “Hay que cuidar al ganadero”, enfatizó el dirigente de SRA.

