El director del Prosap, Jorge Neme, indicó que el objetivo “es llegar a las 6 millones de hectáreas” y, con ello, “integrar las cadenas productivas y agregar valor a la actividad primaria”.
El funcionario comentó en declaraciones a la prensa que existen “recursos hídricos para irrigar 16 millones de hectáreas, y hoy sólo son 2 millones, que representan 7% de la superficie agrícola sembrada, pero explican el 22% del producto total agropecuario”.
El Prosap es un plan que ofrece financiamiento y asistencia técnica para las inversiones en infraestructura y está asociada a la actividad agrícola en todo el país.
El 80 por ciento del presupuesto previsto será financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El resto, lo aportará el Estado nacional.
“Nosotros somos un banco de inversión que prestamos y luego las provincias devuelven con los mecanismos de coparticipación federal”, precisó Neme.
El funcionario precisó que el 50 % de la cartera de proyectos del Prosap apunta a reconstruir los sistemas de riego, y destacó la “fuerte intervención” en provincias como Chubut, Neuquén, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta y Córdoba.
Para Neme, “tenemos la oportunidad de regenerar el tejido social y productivo y, sobre todo, ocupar el conjunto de nuestro territorio”.

