Los costos de la actividad agrícola son cada vez más altos. Los cambios en lo que hace a protección de cultivos contribuyen a ello. En Mundo Soja Maíz 2012 – 3 y 4 de julio en el Centro Costa Salguero, en Av. Costanera y Salguero, ciudad de Buenos Aires-, éste será uno de los temas abordados.
Bajo el título “Maíz y Soja: la nueva forma de hacer el cultivo”, Santiago Barberis (Lares – Solapa 4) coordinará un módulo de protección de cultivos acompañado de los consultores Ramiro Oviedo Bustos –con el tema Complejo Heliothis. Un problema para dos cultivos- y Alberto Bianchi – Qué hacer ante la nueva problemática de las ‘malezas duras’-.
Justamente en materia de malezas, el caso emblema es el de la soja y la Rama negra, una de las dificultades más importantes del año. Prácticamente no queda área sojera argentina exenta de este problema. “Las malezas tolerantes a glifosato son las que más dificultades están generando en el cultivo. Esto deriva en una modificación en lo que hace al manejo y al uso de herbicidas residuales. Hemos pasado del uso exclusivo del glifosato a un espectro de herbicidas mucho más grande. En consecuencia, el costo de hacer soja se ha incrementado en unos 20 a 30 dólares por hectárea”, explicó Barberis, como adelanto de lo que se estará desarrollando en el Congreso organizado por la consultora SEMA.
“Vamos analizar por qué llegamos a tener que volver a usar herbicidas viejos para encontrar soluciones a las malezas nuevas. Cuando está en estado reproductivo, la Rama negra no se puede controlar con nada. Hemos visto a productores que venían de 8 a 10 años de siembra directa, tener que mover la tierra para poder combatir la maleza”, acotó Barberis.

