Representantes de Arabia Saúdita expresaron su interés en el producto y los envíos de papa andina se realizaron con ayuda de la Fundación Alfarcito. “Se mandó una gran muestra con calidad de exportación”, destacó Daniel Canónica, de la Fundación.
Agregó también que aumentó notablemente la venta a Buenos Aires, donde la papa es considerada un producto gourmet y muy demandada por hoteles y restaurantes de primera categoría. “El último envío fue de 300 kilos. Entre los clientes figuran el Sheraton y el Hyatt, además de restaurantes de Puerto Madero, con pedidos de 50 kilos semanales”, dijo.
El valor agregado a la producción de papa andina es un fruto más de la labor del padre Chifri, quien fomentó la apertura de una planta empaquetadora que garantiza que el producto cuente con todas las habilitaciones del Senasa. “Antes de la llegada de Chifri, la gente vivía del trueque. Hoy muchos, ante la posibilidad de vender sus productos, están retornando”, contó Canónica.
La planta fue inaugurada el sábado en la Fundación. Comenzó su labor en junio, con el empaque de 2 mil kilos. En julio estiman llegar a 8 mil.
En la Quebrada la papa andina se llega a cultivar a 5 mil metros de altura. Se trata de un cultivo orgánico, ya que no se emplean agroquímicos de ningún tipo.

