El problema de las malezas resistentes está generando una fuerte preocupación entre productores de todo el país. Tanto en el norte argentino como en la zona núcleo o en el sur de la provincia de Buenos Aires, diferentes especies de malezas desafían los métodos de control que hasta ahora han sido utilizados para intentar controlarlas. Desde hace ya un tiempo, los técnicos de Syngenta insisten en que ya no se puede hablar de control de malezas sino de manejo de las mismas.
Para abordar este problema, Syngenta organizó en Puerto Iguazú su segundo workshop sobre esta problemática, e invitó a más de 60 técnicos líderes a debatir.
En primer término el Ing. Agr. Marcelo de la Vega, especialista en el tema, presentó un panorama sobre el cambio florístico que están relevando en diferentes regiones. Según explicó las especies silvestres se transforman en malezas debido a la selección que provoca el hombre al cultivar el campo. Para desarrollar un sistema de control a largo plazo será muy importante el conocimiento de los factores que determinan la emergencia de estas malezas, el cual debe estar articulado con las condiciones ambientales y las prácticas de manejo que un productor realiza en la zona. “Tenemos que empezar a pensar cómo viven las malezas, estudiarlas y conocerlas. Debemos evitar que las malezas dejen semillas que enriquezcan el banco de semillas usando un preemergente residual aplicado en estado de plántulas. Manejar correctamente las malezas es una inversión a futuro en el sentido de que son muy difíciles de ver, dominaron el espacio y el tiempo, y mientras aumentemos el banco de semillas se irá complicando y complejizando más la situación”, reflexionó Marcelo de la Vega.
En ese sentido, el Ing. Luis Lanfranconi del INTA Río Primero, sostuvo que en función de la problemática que se está viendo, en el corto plazo habrá que cambiar la rotación.
El primer caso de resistencia a herbicidas en Argentina data del año 1996, y se registró en Amaranthus quitensis resistente a inhibidores de ALS(imazethapyr, sulfonilureas etc). Pocos años más tarde apareció Sorghum halepense (sorgo de Alepo) resistente a glifosato, y desde entonces aparecen todos los años nuevas malezas como Lolium multiflorum, Lolium perenne en el sur y norte de la provincia de Buenos Aires y sur de Santa Fe; Echinocloa colona en Santa Fe y Tucumán, Cynodon hirsutum en el centro de Córdoba y hoy, bajo estudio, Amaranthus, Eleusine y otras.

