El frigorífico Estancias del Sur –que en las últimas horas despidió a 72 operarios contratados– podría cambiar de manos si el grupo brasileño Marfrig consigue nuevos inversores que continúen las operaciones en la planta exportadora ubicada en Unquillo.
Entre los potenciales compradores sondeados por los brasileños está el frigorífico Río Segundo (Logros SA), conducido por Juan Carlos Grimaldi. El fundador de Estancias del Sur es un hombre fuerte de la industria exportadora de carne, con llegada al secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno.
Ayer, el Sindicato de la Carne de Córdoba mantuvo una reunión conciliatoria con la empresa en el Ministerio de Trabajo. Allí se acordó frenar despidos hasta una audiencia, el jueves de la próxima semana.
El delegado gremial Alejandro Torres precisó que los despidos se fueron produciendo en tandas –cinco hace una semana, 44 el viernes y ayer otros 23– y que quedan alrededor de 36 contratos que no se tocarán, al menos hasta el jueves.
El ministro de Trabajo, Adrián Britos, dijo confiar en que, entre tanto, se logre una solución. Una de ellas podría ser que la firma que administra el personal eventual del frigorífico pueda colocar a los empleados en otras empresas.
Su colega de Industria, Jorge Lawson, anticipó que la Provincia le pedirá formalmente al Gobierno nacional –“no como un reclamo sino como un aporte”, remarcó– que reduzca las retenciones a las exportaciones de carne del actual 15 por ciento al cinco por ciento. “Eso sería una mejor solución para un sector que, aunque tiene sobreoferta de carne, está fuera de precio para poder exportar”, explicó Lawson.
En diálogo con La Voz del Interior, Grimaldi aceptó estar entre las empresas con las cuales el grupo Marfrig se contactó.
“El problema más serio es la falta de novillos pesados, que es la categoría de hacienda que encaja en las estructuras de las plantas que, como Estancias, están diseñada para la exportación. Es un compromiso social muy grande y la decisión no es sencilla”, señaló.
La planta también habría sido ofrecida a inversores de la provincia de Buenos Aires. Desde agosto, la faena de Estancias del Sur comenzó a caer porque en septiembre y parte de octubre no se contó con la faena kosher , que cubre los embarques hacia Israel, un importante mercado de la Argentina.
Desde julio, Marfrig comenzó a evaluar desprenderse el frigorífico. En fuentes del mercado ganadero se asegura que la casa matriz brasileña suspendió la asistencia financiera a sus empresas en Argentina, las que deben revisar sus números para “vivir con lo puesto”. Esto no resulta fácil en un contexto de bajas exportaciones y en el marco de una política oficial que en los últimos años se basó en el control de los precios internos, sin obtener éxito.
En las últimas semanas, con el beneficio de una tenue mejora cambiaria, merced al goteo de la devaluación local, las exportaciones registraron una recuperación. Pero Marfrig está mirando la película y la foto al mismo tiempo: sus tres plantas operativas en el país (AB&P en Hughes, Santa Fe; Quickfood en Villa Mercedes, San Luis, y Estancias del Sur) estarían perdiendo unos tres millones de dólares al mes, según datos del mercado.
La participación en la cuota Hilton de cortes especiales destinados a la Unión Europea –los de mayor valor de exportación– no alcanzaría para cerrar la ecuación. Para el ciclo 2013/2014, Marfrig contabilizó la mayor adjudicación entre los operadores locales, con 2.892 toneladas por distribuir entre sus plantas.
En mayo, el controlante de Estancias del Sur había hecho saber la necesidad de desprenderse de algunos activos para recortar pérdidas que en el primer trimestre llegaron a unos 40 millones de dólares.

