“Los primeros diez días de julio no han hecho otra cosa que fortalecer el mal paso del mes de junio”, según indicó un informe de la consultora Granar en referencia a la falta de lluvias en EE.UU.
“Las precipitaciones muy escasas o nulas son moneda corriente en la zona maicera más importante del mundo. Al tiempo que este cultivo acusa el impacto, los pronósticos de persistencia de este patrón pluvial son tomados por el mercado y reflejados en los precios, principalmente el de la soja que ya alcanzó valores récord”, señala el informe.
“El mapa de lluvias acumuladas durante la primera década de julio, valida las perspectivas climáticas que ya se proyectaban a finales de junio. En el corazón de la zona núcleo, los estados de Iowa (IA) e Illinois (IL) se sostienen como el epicentro de una seca que por lo pronto no tiene visos de mejoría. Hacia el este la situación impacta sobre Indiana y hacia el sur de sobre Missouri. Sin embargo la seca no se limita al medio este, sino que también ha tomado las altas planicies, es decir, hacia las Dakotas, al oeste de Iowa”, agrega.
“Las posibilidades de mejoras perentorias no son las que marcan el escenario de lo que resta de la semana. Las masas de aire que siguen dominando el medio este de USA, se sostienen con niveles de humedad que no promueven expectativas de lluvias de importancia. Son necesarias lluvias de volúmenes anormalmente altos para la época para revertir la situación de manera contundente. Si decíamos que no se esperan lluvias de importancia, de más esta aclarar que es improbable que se concrete una sobreoferta de agua en el corto o mediano plazo”, afirmó Granar.
“La situación de USA puede pensarse reflejada en la zona núcleo de Argentina luego de pasar un diciembre muy cálido y un comienzo de enero sin mejoras. Es decir un patrón muy similar al acontecido en la última campaña. Si el clima se refleja de la misma forma en los resultados de la producción maicera y sojera, es obvio anticiparse al fracaso que se avecina en la campaña gruesa del gran productor del norte. Esto sostiene un mercado climático que potenciado por la fortaleza de la demanda, seguramente sostendrá los precios en niveles muy favorables”, concluyó.

