Publicidad Cerrar X

Cuando la vocación se impone

Fernando Canosa, uno de los referentes de Aacrea en materia de ganadería vacuna, sintetiza muy bien el escenario de esta producción: hay un contexto internacional muy favorable al desarrollo de esta ganadería, de carácter estructural, y un contexto local de carácter coyuntural.

Fernando Canosa, uno de los referentes de Aacrea en materia de ganadería vacuna, sintetiza muy bien el escenario de esta producción: hay un contexto internacional muy favorable al desarrollo de esta ganadería, de carácter estructural, y un contexto local de carácter coyuntural.
infocampo
Por Infocampo

Por su parte, Daniel Rearte, un experto del Inta en ganadería muy próximo al secretario Javier de Urquiza (le diseñó el primer “plan ganadero”, cuando De Urquiza era subsecretario), acuñó una frase en el diálogo con Infocampo, que se la hemos tomado prestada para titular este artículo: Existe en la cultura de los productores argentinos una vocación ganadera que sostiene la actividad.

Luego del shock que significó para esta actividad el cierre de las exportaciones, la posterior cuotificación del mercado externo y las intervenciones sobre el interno, los productores todavía no se han repuesto, aunque se puede decir que el panorama general mejoró levemente.

Semanas atrás, Rearte estuvo reunido con técnicos y funcionarios del Mercosur analizando la situacióndel mercado global de la carne y el rol que juega y jugará la región.

Allí está instalada la idea de que la demanda mundial está muy firme, y que de un comercio internacional de 5,5 millones de toneladas, se pasará a uno de 7,5.

Con la Unión Europea en retirada como productora de carne vacuna (y creciendo en demanda), los Estados Unidos que no terminan de reponerse tras el golpe sufrido por la aparición del mal de la vaca loca, y Australia afectada por constantes sequías y con índices de productividad muy buenos (lo cual limita el potencial de crecimiento), esta región de Sudamérica aparece como potencial ganadora de esta situación.

Un síntoma puede ser el valor que alcanzan los cortes de la Cuota Hilton, en torno de los 13.500 a 14.000 dólares la tonelada, cuando años atrás rondaban los 8.000 dólares (dicho sea de paso, la Argentina accedería a 1.000 toneladas más de cuota). Hoy se asume que la fortaleza de la demanda internacional es de carácter estructural.

En el mercado local, los efectos de la política gubernamental siguen sin ser digeridos por la producción ganadera, aunque el mercado de la hacienda gorda está recuperándose.

Fuentes del negocio informaron que el novillo de exportación se está pagando entre 5,40 y 5,50 $/kg al gancho, lo que da unos 3 $/kg vivo o un poco más también. En tanto, el novillo para consumo interno se negocia en rangos de entre 4,95 y 5,15 $/kg al gancho o entre 2,85 y 3 $/kg vivo. Para Canosa, el mercado del gordo “no está tan mal”, pero resta que se recupere el de la invernada, el eslabón de la cadena de ganados y carnes más afectado por la intervención oficial.

Sin embargo, el profesional opina que estas medidas de tipo político terminan siendo de carácter coyuntural, en tanto que la situación del mercado global es estructuralmente firme.

¿Corre riesgo la ganadería por el avance de la agricultura? Rearte lleva sus registros sobre la evolución del stock vacuno. En base a los datos que surgen de las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa y correcciones que él introduce (por caso, las revacunaciones), sostiene que el stock se encuentra estabilizado en el orden de las 53 a 54 millones de cabezas.

Otro dato es que a pesar de todo, el 58 a 60% del rodeo nacional se encuentra todavía en la región pampeana, que representaría una pérdida de 6 a 8 puntos porcentuales de participación. Es decir: la migración de la ganadería hacia la región extrapampeana todavía no es masiva.

Al respecto, Rearte opina que el área de mayor crecimiento potencial está en el NOA, antes que en el NEA, porque en la primera de ellas todavía quedan zonas sin explotar, en tanto que el NEA tiene una mejor eficiencia productiva y se encuentra bastante ocupado.

Por su parte, Canosa traza dos grandes tendencias: una hacia la expansión de la producción ganadera en el norte del país, y otra de retracción en las regiones pampeanas tradicionales.

También acá se podría especular si existe una divergencia en la estructura de la empresa ganadera en ambas regiones y si, de ser así, esto podría estar influyendo.

¿Cuál es la amenaza de la ganadería? Para Rearte, hoy es que la oferta de pasto no alcance para sostener el rodeo de madres, factor que repercutirá en la caída de la preñez y que llevaría a una menor producción de terneros, y por ende de carne. Por eso el profesional, que fue agente del muy bien recordado Plan Balcarce, sostiene que es necesario incentivar la producción de forraje, sea por medio de la confección de reservas forrajeras o la fertilización de las pasturas, por citar dos tecnologías. ¿Dejará el engorde de ser pastoril para alojarse en el engorde a corral? Rearte prefiere no jugarse y responde que no está claro cuál será el modelo productivo para la Argentina.

Lo cierto es que tanto Rearte como Canosa sostienen que la ganadería argentina puede crecer y no pierden las esperanzas. Un trabajo realizado por el profesional de Aacrea, que sirvió de base para otros, muestra que es factible aumentar la oferta de carne en un 50% y llegar a 4,5 millones de toneladas.

“El productor argentino tiene vocación ganadera”, decía Rearte. Tal vez allí resida la mayor fortaleza de la actividad. Pero es necesario apoyar esa vocación desde la política, para no dejar que termine perdiéndose.

Reunión

El miércoles 25, las cuatro entidades rurales se reunieron con representantes de la Cámara de Consignatarios de Ganado, de la Asociación de Productores Exportadores Argentinos y de asociaciones de criadores de Hereford, Brangus, Angus, Shorthorn, Limangus y Bovinos Criollos.

El encuentro tuvo como eje central establecer una estrategia común ante las políticas ganaderas implementadas por el Gobierno Nacional, manifiesta un comunicado de CRA.

“Se planteó la necesidad de converger en acciones que fortalezcan el funcionamiento de los mercados y se desarrollen medidas que reestablezcan las expectativas favorables para el sector productivo”, agrega. “Se convino en mantener un contacto permanente y crear una comisión para buscar una salida adecuada ante este callejón sin salida”, sostiene el parte.

Javier Preciado Patiño

Seguí leyendo:

Temas relacionados: