El Programa Nacional de prevención y erradicación de Lobesia botrana que lleva adelante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) en plantaciones de vid y arándanos en Tucumán y Catamarca cumplió cuatro años en los cuales no registró la presencia de la plaga en la región.
En ambas provincias, el organismo fitozoosanitario lleva adelante una red de monitoreo por medio de 210 trampas del tipo delta pegamentosa ubicadas en plantaciones de vid para detectar en forma temprana la presencia de la plaga Lobesia botrana – conocida comúnmente como “polilla de la vid”-.
Esta red de monitoreo abarca los valles productivos como Tinogasta, Fiambalá, Belén, Andalgalá, Pomán, Valle Central de Catamarca, Santa María, Colalao del Valle y Amaicha del Valle.
Profesionales y monitoreadores del Centro Regional NOA Sur del Senasa verifican quincenalmente la operatividad y estado de las trampas instaladas, y hasta el momento los resultados del monitoreo son satisfactorios.
En 2014, dado que el arándano es un hospedero de esta polilla, el Senasa instaló 24 nuevas trampas en plantaciones de ese fruto en las localidades tucumanas de Famaillá, Monteros, Chicligasta y La Cocha y en la catamarqueña Alijilán, en el marco de las acciones de monitoreo preventivo sin que, a la fecha, se haya detectado el insecto.
Además, el organismo nacional desarrolla regularmente actividades de concientización por medio de capacitación e información sobre las acciones de prevención y los riesgos de la plaga ante productores, técnicos, fuerzas de seguridad, autoridades gubernamentales y profesionales. La prevención es fundamental para evitar la introducción de la plaga.
Lobesia botrana es una polilla cuyo hospedante principal es la vid, provocando importantes pérdidas en esa producción, además de causar daños económicos indirectos, a través de las regulaciones que imponen los países importadores en el comercio internacional.

