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Dow AgroSciences: Jugador global en agroquímicos y semillas

Dow Agrosciences Argentina SA es la filial local de una corporación multinacional que anualmente factura unos 3.300 millones de dólares y emplea a 6.000 personas en todo el mundo. El formato actual de la compañía responde al proceso de fusiones y adquisiciones de los 90.

Dow Agrosciences Argentina SA es la filial local de una corporación multinacional que anualmente factura unos 3.300 millones de dólares y emplea a 6.000 personas en todo el mundo. El formato actual de la compañía responde al proceso de fusiones y adquisiciones de los 90.
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En un principio, la química Dow Chemical Co. unió su división agrícola con la división equivalente de Ely Lllly para formar Dow Elanco. Pero en 1998, Dow Chemical tomó el 100% del paquete accionario de la fusionada y pasó a denominarla Dow Agrosciences.

Para tener una idea de las dimensiones comparadas, la química Dow Chemical facturó en 2005 u$s46.300 millones, es decir 14 veces más que la rama agrícola.

En la Argentina, la compañía tiene dos unidades de negocios claramente diferenciadas: la de agroquímicos y la de las semillas. Esta última hereda la empresa pionera en el mejoramiento de maíz Morgan, que en los 90 había pasado a manos de Micogen, una de las primeras compañías en ingresar al mundo de la biotecnología y la transgénesis.

En 2005, la empresa en su conjunto facturó $416 millones (u$s 138 M) y arrojó una utilidad operativa de $31,7 millones, con ganancias netas (después de impuestos) de $27,3 millones. Vale decir que la unidad argentina contribuyó con el 4,2% de la facturación global.

Entre los activos de la compañía sobresalen tres: a) la planta de semillas de Colón, a la vera de la Ruta 8, hoy dedicada al procesamiento y clasificación de semilla de girasol; b) la planta de Venado Tuerto, para secado de maíz en espiga y producción de sorgo, y; c) la planta de formulación de agroquímicos de San Lorenzo, en Rosario.

El negocio semillero está basado en los híbridos de maíz, girasol y sorgo, sin operar sobre el de autógamas, básicamente soja y trigo. Hoy, el portfolio de materiales de maíz supera los 20 híbridos, donde se destacan los nuevos materiales que incorporan el evento Herculex, un nuevo Bt, que confiere resistencia al gusano cogollero, una plaga de alto impacto en el norte del país.

Precisamente, la compañía instaló un centro en Los Altos (Catamarca), desde donde desarrolla una línea de maíces tropicales apuntando al crecimiento no sólo en el norte argentino, sino también en Bolivia y Paraguay. Son híbridos con los cuales apuntan a que los agricultores tengan productividades comparables con los de las regiones templadas. Buscan materiales que se adapten a altas densidades y buenos planteos tecnológicos.

En cuanto a la línea de agroquímicos, en el mercado coinciden en que el auge de la soja RR le ha ido quitando participación a los herbicidas de Dow, como el Tordon, que va perdiendo terreno a medida que avanza la soja de segunda en combinación con el trigo, o el preemergente Spider, que vio limitado su desarrollo comercial por el uso masivo del glifosato.

Precisamente, en la guerra de este herbicida que libran Atanor y Monsanto, sobre un área de soja que ya llega a las 16 millones de hectáreas, Dow da pelea con su glifosato Panzer y sus distintas formulaciones.

En este sentido, la aparición de la maleza sorgo de Alepo resistente a glifosato (SARG) puede terminar creando una oportunidad para la colocación de mezclas de herbicidas y quebrar, de alguna manera, el “monopolio” del glifosato en la agricultura sojera. En el ambiente técnico se comenta que su presencia se habría confirmado en el sur de Santa Fe.

En tanto, un producto donde siguen manteniendo un liderazgo es en Preside, un herbicida utilizado en pasturas.

En la línea de insecticidas destacan el lanzamiento de Intrepid, un producto orientado al combate de las isocas (medidora y militar en soja), que es una molécula de última generación, que actúa como inhibidor de la quitina. Se estima que este tipo de molécula irá reemplazando a otras clásicas, que van saliendo poco a poco del mercado como el clorpirifós, que la compañía comercializa bajo la marca Lorsban, o el endosulfan.

En lo que respecta a fungicidas, lo último que la compañía lanzó para la soja fue Rally, un producto de la familia de los triazoles. A diferencia de otras empresas que compiten en ese segmento, Dow no tiene en el mercado productos a base de estrobirulinas o que combinen estas últimas con triazoles.

Una de las fortalezas que destacan es el servicio técnico de Dow y la apuesta permanente a los ensayos a campo de sus productos. Los nombres de Eduardo Abello y Luis Allieri son mencionados por su aporte al desarrollo de la agricultura local.

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