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Entrando en el escenario tan temido

Sin ser tremendistas, ingresamos en zona de tormenta: precios en baja y el clima, confirmando los pronósticos, amarreteando lluvias. Todavía no son valores de quebranto, ya que en la campaña pasada los productores sembraron con una soja a 140 dólares/tonelada, porque era negocio… Pero los márgenes comenzaron a estrecharse. Y si bien no podemos hablar... Read more »

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Sin ser tremendistas, ingresamos en zona de tormenta: precios en baja y el clima, confirmando los pronósticos, amarreteando lluvias. Todavía no son valores de quebranto, ya que en la campaña pasada los productores sembraron con una soja a 140 dólares/tonelada, porque era negocio… Pero los márgenes comenzaron a estrecharse. Y si bien no podemos hablar de un período de seca, está claro que las precipitaciones “por encima de los valores normales” ya son cosa del pasado. Entramos en una etapa de menores lluvias. ¿Se acabó el boom de las agriculturas extrapampeanas? Veremos. Lo que sí está claro, haciendo un repaso por diferentes zonas del país (ver pág. 4) que los daños para los cultivos de invierno son importantes. Y lo que también se verificó es que la hacienda está muy comprometida. En el Chaco están informando, desde el gobierno provincial y las entidades ruralistas, de la mortandad de 120.000 vacunos. En los últimos días llovió en esa zona, pero no alcanza para que los animales recuperen estado. Pero como bien señala Oscar Alvarado, hay humedad en profundidad… que será aprovechada por los que están en siembra directa.

Y si uno saca un poco la cabeza de lo que sucede en el mercado interno y pone la vista en el comportamiento de los mercados internacionales, el espítiru se alimentará de incertidumbres.

China sigue descargando en los exportadores las “culpas” por haber pactado la compra de soja a precios mayores a los actuales. Así se suceden las noticias sobre los problemas con embarques de granos (esta vez le tocó a la Argentina) que son “parados” en los puertos de ese país asiático. Ante esta estrategia, todavía no hay una acción concertada para ponerle un freno. Es que nadie está dispuestos a pagar el precio de hacer enojar a su principal cliente. Por lo menos, no por ahora. ¿Pero hasta cuándo los exportadores soportarán los costos que implican las demoras en la descarga, que en algunos casos llegan a los 50.000 dólares diarios? El resto de la cadena teme que empiecen a mirar hacia atrás y pregunten … ¿a que no saben quién pagará?

Con estos datos en la mano, los funcionarios nacionales están exprimiendo sus calculadoras con un ojo en la disminución que puede producirse en las arcas fiscales por menores recaudaciones en las retenciones -y su impacto en el menor reparto en los planes asistenciales- y con el otro, ya empezando a dibujar el escenario que se viene con las elecciones legislativas en octubre del 2005.

A menores precios, más tecnología fue el paradigma con que se manejaron, a partir de los ’90, los empresarios agroalimentarios para duplicar la producción, pasando de 35 millones a más de 70 millones de toneladas en una década. Pero después el envión se frenó, al mismo tiempo que las obras de infraestructura.

En cuanto a la ganadería, los representantes más importantes del sector trajinaron el Congreso (ver pág. 2) para evitar el avance del diputado Roggero sobre el Instituto de Promoción y ver cómo el Senado discutía la siempre conflictiva distribución de la Cuota Hilton. El viernes pasado, en Mercocarne, Miguel Campos admitió que había situaciones difíciles tanto en el Senasa como en el Instituto. Y también negó que ante el aumento de la demanda de la exportación por la apertura de nuevos mercados el Gobierno esté pensando en algunas medidas para evitar su aumento de precio en las carnicerías y las góndolas.

Pero hace pocos días transcendió que el “automático” reconocimiento de parte de la OIE del nuevo estatus sanitario de la Argentina, no sería tal. Y que tampoco se estaría empujando a la cadena de la carne a realizar negocios con los Estados Unidos, cuando se abra este mercado. ¿Será cierto? ¿Nuevamente recorreremos el camino de sentarnos sobre la producción?

Por Daniel Díaz

Editor de Infocampo

ddiaz@infobae.com

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