La sangría de reservas del Banco Central no sólo es un problema que desvela en la actualidad, sino que también es una preocupación de cara a los dos últimos años del Gobierno de Cristina Kirchner. Con una caída del 25% en lo que va del año, hoy se ubican en u$s32.600 millones, tras una pérdida acumulada de u$s462 millones en la semana y una mínima recuperación de 2 millones en la jornada de ayer, según publica Infobae.
Por eso, el periodo de transición no resulta promisorio para la entidad presidida por Mercedes Marcó del Pont. El último informe que publicó el banco de inversión Credit Suisse al que accedió Infobae proyecta que las reservas caerán a u$s26.600 millones en 2014. Y el “próximo presidente podría heredar reservas” en torno a los los u$s15.000 millones en diciembre de 2015.
En el reporte publicado esta semana, el banco de inversión suizo estima que los servicios de la deuda en moneda extranjera, incluyendo deuda soberana, vencimientos provinciales y corporativos, se ubicarán en u$s12.500 millones en 2015. “Esto equivale al 47% nuestra proyección de reservas a fines de 2014, y el 80% de lo estimado dentro de dos años”, especificó el informe de la economista Casey Reckman.
“El mayor riesgo de este escenario incluye una cosecha menor a la esperada, precios de los commodites más bajos, una economía brasileña debilitada y una fuerte devaluación del real”.
El banco USB –también suizo- coincidió en la caída en las reservas para los próximos dos años. La proyección para fines del año que viene es u$s1.400 millones menor a Credit Suisse, con activos del Banco Central en torno a los 25.200 millones de dólares. En cambio, USB valuó en u$s20.200 millones las reservas extranjeras en dos años.
Esta última estimación se asemeja a la del economista argentino Luis Secco, quien analizó reservas netas en torno a los u$s19.000 millones al final del periodo 2015. El especialista aseguró que son “supuestos conservadores” y que estos números desvelan al gobierno argentino. El uso de dólares se dará principalmente por importaciones, turismo, el pago de deuda privada y pública.
La entidad financiera USB comparó a la Argentina con Venezuela, y sostuvo que caminan por una “línea fina”. Para el banco, “ambos países fallan en realizar un cambio significativo de su política, y eligen en su lugar parches temporales para lidiar con sus problemas, como un mayor grado de devaluación” del peso y del bolívar.

