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Expendedores aseguran que “no será fácil” bajar el precio de los combustibles

Según el presidente de la Federación que los aglutina, eso implicaría "resignar ganancias por parte de las compañías petroleras".

19.12.2014
Infocampo
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El presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles, Raúl Castellanos, consideró este viernes que no será “fácil” para el Gobierno aplicar una baja en los precios de las naftas, porque eso implicaría “resignar ganancias por parte de las compañías petroleras”, según publicó iProfesional.

Este viernes, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, admitió que los Ministerios de Economía y Planificación Federal analizan esa reducción, a partir de la constante baja que registra el precio internacional del petróleo.

En declaraciones a radio El Mundo, Castellanos puntualizó que YPF “necesita fondos, y por eso una decisión de este tenor se tiene que tomar de manera conjunta entre el Gobierno y la petrolera”.

Además, advirtió que una eventual baja de precios repercutiría en “la rentabilidad de las estaciones de servicio”, un sector que, advirtió, atraviesa “un mal momento”.

“Es que muchas estaciones de servicio ya no tienen rentabilidad”, contó y calculó que los combustibles aumentaron un 38% promedio en 2014, “por debajo de la inflación”.

El presidente de la Federación de Entidades del Combustible bonaerense (FECOBA), Luis Malchiodi, no fue tan optimista como Castellanos y directamente desestimó que vayan a bajar los precios de las naftas.

Aseguró que no lo harán por la “alta carga impositiva” que tienen esos productos. Pero es precisamente sobre ese punto que está trabajando el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el titular de YPF, Miguel Galuccio.

El titular del Palacio de Hacienda prepara una reforma integral que incluye puntos que, hasta hace pocas semanas, hubieran sido impensables dentro de la lógica kirchnerista. Entre ellos, un conjunto de medidas para favorecer a las compañías petroleras, como la eliminación de las retenciones a la exportación de determinados tipos de petróleo cuando el crudo esté por debajo de cierto precio (se habla de u$s60 por barril, con lo cual hoy se quitarían esos impuestos) y para otros derivados del crudo que son excedentes en el país, como el fueloil, la nafta virgen y solventes. Su intención es que el menor precio no afecte la generación de caja de las petroleras, en especial la de YPF.

Kicillof está dispuesto incluso a hacer algunos esfuerzos fiscales y disminuir el impuesto a la transferencia de combustibles. Todo un gesto de Kicillof, ya que los combustibles fueron históricamente un ámbito que los gobiernos eligieron para recaudar, algo que llevó a que aproximadamente la mitad del precio de las naftas y el gasoil corresponda a tributos.

El dirigente de los estacioneros advirtió que la demanda de naftas cayó 10% en lo que va de este mes respecto del mismo período del año último, mientras que las de gasoil se desplomaron 12% anual por la contracción económica que viene sufriendo la Argentina.

“A fin de año la demanda va a aumentar porque la gente se va a trasladar, pero hasta ahora hubo una baja en las ventas. Es porque se incorporaron menos autos nuevos al mercado y hubo una contracción de la economía, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, que hubo inundaciones y se vendió menos gasoil”, señaló.

“No me imagino un escenario local en el que bajen los precios. El producto aquí no fluctúa con relación a lo que ocurre en el mundo, porque acá vivimos un microclima”, se quejó el empresario en declaraciones a radio La Red.

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