Los precios minoristas de alimentos básicos en supermercados de la Ciudad de Buenos Aires, que venían experimentando aumentos considerables desde 2007, registraron en junio pasado una desaceleración a causa de la “fatiga inflacionaria”.
Según un relevamiento de Adelco realizado en cadenas de supermercados de la ciudad de Buenos Aires, el valor promedio del pan lactal familiar cayó un 8,5% (10,75 $/kg en mayo versus 9,83 $/kg en junio), mientras que los fideos secos bajaron un 7,1% (9,26 contra 8,59 $/kg).
En tanto, el pollo seco sin menudos registró una caída con respecto a mayo pasado del 11,5% (21,3 versus 18,8 $/kg), la nalga cortada para milanesas una baja del 13,2% (pasó de 54,3 $/kg en mayo a 47,1 $/kg en junio) y la leche fresca en sachet un descenso del 5,3% (4,22 contra 3,99 $/kg).
En los últimos meses el consumo de alimentos básicos –que, como lo indica el concepto, es un consumo del que no puede prescindir ninguna persona– comenzó a registrar una caída, lo que indica que el poder adquisitivo de buena parte de la población se está restringiendo por efecto de la inflación (parte de este proceso puede pilotearse un tiempo con la tarjeta de crédito, pero sólo durante un tiempo).
Los alimentos básicos que por el momento siguen sin registrar bajas –según el relevamiento de Adelco– son el arroz (que pasó de 13,97 $/kg en mayo a 14,64 $/kg en junio); la harina de trigo (3,63 versus 3,72 $/kg); harina de maíz (6,79 contra 7,10 $/kg); huevos (11,0 versus 11,75 $/kg); queso por salut (47,4 contra 47,7 $/kg); y azúcar (5,46 versus 5,70 $/kg), entre otros.

