A pesar del acuerdo logrado ayer por la coalición de gobierno para aplicar un nuevo ajuste, la situación social en Grecia está lejos de calmarse y el sindicato policial sumó hoy un nuevo elemento: pedirá una orden judicial para arrestar a miembros de la troika de acreedores internacionales que pisen suelo griego.
La presidencia del sindicato de la policía POESY acusa a los controladores de la troika de poner en peligro el orden democrático y de intentar violar la soberanía nacional, así como de robar al pueblo griego sus bienes. La denominada troika de acreedores internacionales está conformada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Unión Europea (UE) y el Banco Central Europeo (BCE).
“Les advertimos que exigiremos la emisión inmediata de órdenes de arresto”, asegura la policía en una carta publicada hoy por la prensa griega y enviada a representantes de los tres organismos citados, informa la agencia de noticias DPA.
“Están poniendo peligro la democracia griega y la supervivencia de su pueblo” con las medidas de ahorro, añade la misiva. La troika exige a Grecia recortes adicionales por valor de alrededor de 3.000 millones de euros, además del despido inmediato de 15.000 empleados públicos -algo que el gobierno ya había aceptado- y de un total de 150.000 hasta 2015.
El programa contemplaría una reducción del salario mínimo de un 22 por ciento a 590 euros y del 32 por ciento para los jóvenes menores de 25 años. El recorte del salario mínimo es una exigencia de la troika y un asunto especialmente controvertido en el interior del país, pues de su cuantía dependen otras prestaciones, como el subsidio por desempleo.
La prensa señala hoy que el sindicato policial quiere obtener la orden de arresto para los acreedores externos de parte del fiscal general griego. Miles de panfletos con la palabra “Wanted” (buscado) se distribuyeron también hoy por la capital griega, ofreciendo una recompensa de un euro a cualquiera que detenga a la troika.
Ayer, socialistas, conservadores y ultraderechistas que conforman la coalición de gobierno llegaron a un acuerdo para profundizar el ajuste que le exigen los acreedores externos y así obtener un segundo rescate que evite caer en la bancarrota.
Frente a esta situación, las dos mayores centrales de trabajadores del país que representan al sector privado (GSEE) y a los empleados públicos (ADEDY), convocaron a una huelga general de 48 horas para hoy y mañana, con movilizaciones de protesta en las principales ciudades del país.
Atenas está tomada por la protesta social desde hace dos años y hoy, con casi un 30% de la población griega bajo el umbral de la pobreza, tres años de recesión y más de un 20% de desocupados, la dirigencia gremial del país advierte que no bajarán los brazos ante la amenaza de nuevos ajustes.
Fuente: Télam

