Publicidad Cerrar X

Las lluvias de febrero alivian a los cultivos muy estresados

Precipitaciones de magnitud alcanzaron a los suelos pampeanos, que claman la emergencia agropecuaria.

Precipitaciones de magnitud alcanzaron a los suelos pampeanos, que claman la emergencia agropecuaria.
infocampo
Por Infocampo

Los primeros días de febrero arrancaron con una buena nueva, pero fuera de tiempo. Durante la corriente semana, precipitaciones de magnitud alcanzaron a los suelos pampeanos, que claman la emergencia agropecuaria.

Estas lluvias, más las registradas durante la anterior semana, permiten un leve alivio para los cultivos. A la vez que esperanzan a aquellos productores que todavía poseen cultivos de verano en estado de latencia para la definición de rendimientos.

De acuerdo con un informe elaborado por el Instituto Clima y Agua del Inta Castelar, los milimetrajes de mayor magnitud tuvieron su epicentro sobre el centro-sur santafesino (en los alrededores de Rosario) y perdieron fuerza en todas las direcciones.

Una de las regiones más deficitarias, en las que las lluvias morigeran las pérdidas, son las del centro, oeste y sur entrerriano. Aquí las precipitaciones disminuyeron en intensidad en dirección oeste/ este.

Federico Varela, asesor privado de Pergamino, sostuvo que las lluvias de mayor caudal en el norte bonaerense se repartieron entre dos áreas, que rodearon a esta localidad, tanto hacia el este como el oeste.

A su vez, Varela agregó que siguiendo la ruta nacional 178, hacia la provincia de Santa Fe, los cuadros en el sudeste registraron lluvias de entre 50 a 70 mm.

En cambio, no tan beneficiados se encontraron los lotes del sudoeste de esta misma provincia (Venado Tuerto, San Eduardo, San Francisco y Maggiolo), que recibieron lluvias de menor cuantía, que oscilaron entre los 25 a 35 mm.

Otra de las zonas, que la lluvias siguen colaborando con el desarrollo de los cultivos de verano, es la franja de producción del este cordobés.

Finalmente, en el centro-sur bonaerense continúan siendo extremadamente necesarias, ya que no hubo registro de lluvias en los últimos 15 días, a diferencia de lo ocurrido con la zona norte.

Al estar todas las esperanzas depositadas en la soja, estas lluvias llegan retrasadas para la definición de rendimiento de la de primera siembra, entre las cuales las sembradas más temprano se encuentran más perjudicadas, ya que la seca cayó de lleno sobre el período crítico. En cambio, las más tardías con bajo porte, todavía pueden elevar el peso de 1.000 granos y diferenciarse así de las primeras sembradas.

Por su parte, la soja de segunda mejora paulatinamente, mostrando evolución marcada con las sucesivas lluvias.

Aunque recién entra en floración, si las lluvias acompañan a lo largo de este mes, mantendrá un buen potencial productivo, que determinará aceptables tonelajes al final de la campaña.

(Artículo publicado en la edición de hoy Infocampo Semanario)

Seguí leyendo:

Temas relacionados: