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Los cambios para el crecimiento

El secretario de Agricultura cordobés encuentra que las principales dificultades para la ganadería nacional están en la faz inicial, donde aún no se producen acciones concretas. Importancia de lograr una trazabilidad basada en la tecnología

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15.10.2004 | Por Infocampo
Infocampo

Ante el convencimiento de que la actividad ganadera debe producir en su dinámica un cambio de tipo cuantitativo y cualitativo para lograr la actualización competitiva que hoy marcan las tendencias comerciales mundiales, creemos que ésta debe tener en sus actores principales la claridad y voluntad participativa para que se induzca a ese cambio. Algunas dadas por condiciones naturales de la actividad y otras de valor agregado por capacidades propias.

Nos referimos a la excelencia de nuestro producto final lograda a través de un sistema de crianza pastoril y a la capacidad de aprovecharla con el desarrollo genético obtenido por nuestros rodeos. Sin embargo, por avatares sanitarios, malas decisiones de política comercial, falta de vocación exportadora, muchos de ellos derivados de mezquinos intereses particulares, no se logró superar en el mercado mundial, salvo raras excepciones, la condición de commodity.

Surge la necesidad de entender que la actividad necesita diferenciar su producto para poder potenciar sus ventajas ante otras producciones similares, y no solamente competir como un proveedor más, sino ofrecer un producto que posea características de seguridad, inocuidad y calidad debidamente certificadas.

En ese camino, hoy vemos que la faz industrial del proceso, los frigoríficos provinciales que adecuaron sus plantas para la exportación, han aprobado con éxito las inspecciones de la UE, quedando en inmejorables condiciones para competir en el comercio mundial. Asimismo, la industria cárnica provincial, abastecedora del consumo interno, comenzó un plan de reconversión delineado desde su asociación (AFIC) y la Secretaría de Agricultura y Ganadería provincial, esfuerzo técnico y económico que redundará en beneficios a los consumidores.

Sin embargo, en la faz inicial del proceso la producción ganadera propiamente dicha aún no se concreta en acciones reales que aseguren a su excepcional producto final la certeza de sus características productivas, su sanidad, y lo validen como un producto inobjetable para el consumo humano.

Hoy, la tecnología aplicada al proceso productivo tiene en la trazabilidad certificada una poderosísima herramienta para poder ofrecer un producto terminado con garantías.

Lograda la implementación de la trazabilidad como aseguradora de las virtudes de la etapa primaria ganadera, le brindará a la etapa industrial la seguridad de contar con un producto inobjetable y, en consonancia con sus propios sistemas de certificación, le darán a todo el proceso una fortaleza que seguramente redundará en beneficios comerciales.

Las condiciones están dadas, la tecnología, disponible; las voluntades dispuestas a avanzar; solamente falta pasar a la acción. Ni más, ni menos.

Para lograr la certificación final es importante incorporar a todos los eslabones de la cadena.

El concepto de certificación se refiere al proceso en sí mismo, no se refiere al producto final. Seguramente, como todo proceso que implica un cambio, necesitará adaptar el diseño funcional a las diferentes regiones de producción. Esto implica un cambio cultural, necesario para lograr el éxito.

La autoridad de aplicación del sistema deberá tener en claro el cambio registral que ello implicará en los procesos productivos, sanitarios, de transacciones y movimientos del ganado, y para ello deberá poseer una fuerte voluntad política para su implementación.

Por Carlos Presas

Secretario de Agricultura de Córdoba

Especial para Infocampo

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