Como viene ocurriendo en las últimas campañas, el maíz sembrado de forma tardía viene ganando cada vez más terreno. Y este año no es la excepción y los números lo ratifican, ya sea porque los productores lo tenían planificado (por el alto costo de los insumos para los de primera) o por las inclemencias del clima (falta de humedad en el suelo en el momento de la implantación de la gramínea).
El porcentaje sembrado hasta el 28 de noviembre (donde aproximada mente comienza la implantación del tardío) según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca es menor en referencia al año anterior en las principales zonas productivas: en la 2012/13 se había sembrado un 62% mientras que en este ciclo se ha implantado un 48%.
Para continuar leyendo el artículo, haga click aquí.

