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"Las compensaciones no alientan la producción del novillo pesado"

Víctor Tonelli propone un cambio del actual sistema de reembolsos para revertir la tendencia de la matriz productiva, hoy concentrada en el animal liviano. "La invernada tradicional del Oeste hoy es soja, girasol y maíz, por eso es que hoy el ternero vale $3,20 y no $3,70 o $3,80, como debería valer", aseguró el analista.

Víctor Tonelli propone un cambio del actual sistema de reembolsos para revertir la tendencia de la matriz productiva, hoy concentrada en el animal liviano. "La invernada tradicional del Oeste hoy es soja, girasol y maíz, por eso es que hoy el ternero vale $3,20 y no $3,70 o $3,80, como debería valer", aseguró el analista.
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Por Infocampo

Víctor Tonelli, productor bovino y reconocido consultor de la cadena de ganados y carnes, analiza la situación de este sector. Dice que el actual mecanismo de compensaciones, implementado por el Gobierno Nacional, está incentivando la producción de animales livianos, destinados al consumo interno, lo cual está provocando un desabastecimiento en la oferta de carne para exportación, una caída en el precio del ternero en pie y un abandono de la invernada tradicional que busca refugio en la rentabilidad de la soja, el maíz y el girasol.

Pese a que el panorama nacional le preocupa, presenta dos propuestas que asegura, que en el corto plazo podrían equilibrar la balanza, hoy inclinada en favor del negocio consumero y destaca que la coyuntura internacional es muy buena.

-¿Cuál es su visión sobre el esquema de compensaciones?

-El esquema de compensaciones hoy está restringido a quienes hacen 100% engorde de novillos para consumo, de hecho en la resolución vigente queda taxativamente fuera de esta compensación cualquier animal que tenga como destino faena de exportación. Esto tiene un efecto negativo, porque concentra la compensación en la producción de un animal liviano, razón por la cual en todo el 2007 el peso promedio de faena cayó prácticamente 11 kg, lo cual es una barbaridad y, por otro lado, hoy los frigoríficos de exportación no consiguen novillos pesados para faenar, no hay oferta. Es un tema grave y creo que el Estado debería hacer algo rápido.

-¿Qué se podría hacer al respecto?

-Mi propuesta es que se amplíe el esquema de compensaciones que reciben hoy los feedlots a los novillos que tengan algún destino de exportación en la cuota parte destinada al consumo interno.

-¿Y cómo podría implementarse?

-Se podría definir matemáticamente una ecuación standard, porque no se puede adaptar para cada caso. Pero si uno dijera que del 70% de la media res de un animal de exportación va a consumo, teniendo en cuenta que los cuatro cortes caros en el máximo de los casos representan el 8,6% de la media res, todavía queda el 91,4%, asumiendo que se exporte algunos cortes delanteros, pero en promedio el 70% o las 2/3 partes van a ir a consumo, entonces en todos estos animales se mantiene el mecanismo de compensación que tienen el 100% de los que van al consumo, pero se aplicaría una ecuación que lo lleve al 66 o 70%. Eso sólo teniendo en cuenta el valor adicional que recibe un animal que va a exportación, incentivaría a que muchos feedlots que hoy hacen novillo liviano pasen a hacer novillo de exportación porque la cuota parte que no reciban de compensación la completan con el mayor valor de los cortes de exportación. Este mecanismo permitiría pasar, en un plazo no mayor a cuatro meses, de un novillo que hoy está en 360 kg a un novillo de exportación.

-¿Cómo está el negocio de la invernada tradicional?

-Prácticamente la invernada tradicional del Oeste en base a alfalfa y pastura consociada, hoy es soja, girasol y maíz. Casi no está, por eso es que hoy el ternero vale $3,20 y no $3,70 o $3,80 como debería valer, porque ese cliente desapareció del mercado.

-¿Qué otro camino le queda al invernador?

-Hay frigoríficos exportadores que están armando convenios con criadores para recriar el ternero un año a pasto y transformarlo en un animal de 300-350 kg y luego llevarlo a feedlot. Esto ya está comenzando a funcionar, es el camino del futuro.

-¿Ya hay algún acuerdo concreto?

-Yo de hecho tengo un acuerdo hecho con Quickfood para llevarlo adelante en la Cuenca del Salado, con el apoyo de Biogénesis. Es un contrato anual en el cual el productor al destete se compromete a entregar el animal un año después, tienen que ser animales trazados, se hace un anticipo de 130 kg por cabeza que es un costo financiero que asume el frigorífico, el productor tiene que cumplir un plan sanitario básico y tiene que entregarlo con entre 300 y 320 kg, que llega perfectamente, y se le paga sobre la base de un promedio de una categoría Liniers $4,60 a 4,90, así cerró precio, cerró condición y tiene un anticipo importante.

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