Un informe del INTA indicó que “sólo en términos de afectación en los rendimientos de lana las pérdidas ascenderán a $ 16 millones” en la provincia de Río Negro.
Ese panorama, sumado a pérdidas adicionales por mortandad animal y caída en los índices productivos, “elevaría el monto por lo menos hasta los 100 millones de pesos, sólo para este ciclo productivo y en la región bajo estudio”.
En esa superficie cubierta por cenizas de 3,9 millones de hectáreas se concentran unos 1400 productores, que poseen en total 723.000 cabezas ovinas, 28.500 cabezas bovinas y 77.700 cabezas caprinas.
El informe agrega que el 92% de los afectados son “productores familiares de pequeña escala (minifundistas).
Los expertos de INTA destacan la importancia de fortalecer la asistencia directa de estos productores con forraje “para evitar situaciones de subnutrición, lo que podría evitar pérdidas económicas importantes para esta temporada y con efecto residual para los ciclos siguientes”.

