Cada vez más productores uruguayos están liquidando sus tambos para pasarse a la actividad agrícola, lo que está provocando una concentración del rodeo lechero en un área cada vez menor, según indicó hoy un artículo del diario oriental El País.
De cinco liquidaciones de tambos en los últimos días, tres fueron por cambio de explotación, aseguró a El País el rematador Ruben Urchitano, uno de los principales operadores del sector en ese rubro.
‘Las vacas se redistribuyen y tierra va a faltar’, admitió Urchitano, con quien coincidió el presidente de la Intergremial de Productores de Leche (IPL), Martín Lindholm, para quien esto “es una bomba de tiempo”.
En lo externo, Lindholm considera que, si bien hay una tendencia firme en el precio de la leche con aumentos de 20% en las últimas subastas de Fonterra, también hay una volatilidad en los precios que pone en riesgo al sector, a juzgar por los datos que llegan desde el observatorio del Instituto Nacional de la Leche de Uruguay (Inale)
En lo interno el dirigente dijo que se está dando una coyuntura muy favorable para aumentar la producción por la vía del rodeo, ya que hay mucha fibra en los tambos y una relación de dos kilos de maíz por litro de leche, ‘cosa que nunca se dio’.
El presidente de la Cámara Uruguaya de Productores de Leche, Horacio Leániz, recordó que cuando se liquida un tambo, de los 500 animales que se venden, cerca de 100 van a frigorífico por mal estado y esos rodeos ya depurados son comprados por otros tamberos, con lo que automáticamente ocurre una concentración de la producción, además de una pérdida de área.
Para Leániz, no sólo la agricultura es responsable por la liquidación de tambos: el buen valor de la hacienda hace que este sea un buen momento para salir del negocio. La edad promedio de los productores es de 60 años, por lo que es muy probable que quienes estén en la franja de edad más avanzada hayan elegido este momento para salir del negocio. Los que se dediquen a la agricultura, lo harán con recursos genuinos obtenidos del tambo.

