Vuelos cancelados, autopistas cortadas, inundaciones. Este es el saldo de las tormentas que desde el sábado pasado azotan a siete estados del sur del país estadounidense.
El número de muertos por las severas condiciones meteorológicas aumentó a 43, informó el canal de televisión ABC.
Las fuertes tormentas e inundaciones provocaron además que en Nuevo Mexico, suroeste del país, se declarara el estado de emergencia por nevadas. La tormenta provocó una inusual y fuerte nevazón, una situación que la gobernadora Susana Martinez describió como “terrible”. Martinez movilizó a la Guardia Nacional para ayudar en la emergencia y pidió a los residentes que se mantuvieran fuera de las rutas.
La gobernadora informó que más de 40 centímetros de nieve habían caído en algunas partes del estado, “con acumulaciones de hasta 2,4 metros, haciendo intransitables los caminos en varios condados”.
En Missouri, el gobernador Jay Nixon dijo que al menos ocho muertes se registraron debido a las inundaciones. “Llamo a los residentes de las áreas inundadas a permanecer alertas, a evitar los viajes si es posible y nunca conducir en rutas anegadas”, dijo Nixon.
En el vecino Mississippi, donde el gobernador Phil Bryant declaró el estado de emergencia para lidiar con las inundaciones, “fuertes tormentas” se pronosticaban para hoy, según la agencia de emergencia estatal, que además informó de 10 muertes relacionadas con las tormentas.
Illinois reportó cinco muertos, mientras otras ocho personas fallecieron en estados sureños antes y en el día de Navidad, incluidos seis en Tennessee. Además, una persona murió ahogada el domingo en una zona inundada de Alabama, dijeron funcionarios locales.
El Servicio Meteorológico pronosticó ventiscas y fuertes nevadas en el este de Nuevo México, Oklahoma y el norte de Texas, donde se prevé que finalmente comience a nevar en zonas dañadas por los tornados de Dallas.
El centro meteorológico nacional advierte de que las nevadas, el clima tormentoso y las inundaciones se mantendrán en los estados afectados. El frente tormentoso se debilitará mañana, pero las inundaciones y los cortes de tráfico podrían durar hasta mediados de semana.
Mientras que los tornados y las lluvias estuvieron provocados por temperaturas anormalmente cálidas, un frente muy frío proveniente de Alaska trajo los estragos invernales a Nuevo Mexico.
Cuatro distritos en las cercanías de Dallas fueron declarados zona catastrófica. Equipos de rescate continúan buscando posibles supervivientes y víctimas de los tornados del sábado. Zonas residenciales enteras quedaron reducidas a escombros y la devastación se extiende durante kilómetros.

