Crean el “Programa de Reducción de Pérdida y desperdicio de Alimentos”

“Somos conscientes de que las pérdidas y desperdicios de alimentos impactan en la sostenibilidad de los sistemas alimentarios, reducen la disponibilidad local y mundial de comida, generan mermas de ingresos para los productores, aumentan los precios para los consumidores e impactan de manera negativa en su nutrición y salud, afectando el medio ambiente debido a la utilización no sostenible de los recursos naturales”, destacó al respecto el secretario de Agricultura de la Nación, Gabriel Delgado.

En este sentido, el Programa, que funcionará bajo la órbita de la Secretaría de Agricultura, ganadería y Pesca de la Nación, tiene por objetivo coordinar, proponer e implementar políticas públicas, en consenso, con la participación de representantes del sector público y privado, sociedad civil, organismos internacionales, entre otros, que atiendan a las causas y los efectos de la pérdida y el desperdicio de alimentos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha estimado que un tercio (1/3) de los alimentos producidos en todo el mundo se pierde o desperdicia en las cadenas de producción, comercialización y consumo. Y, en la misma línea, según datos del Banco Mundial, entre un cuarto (1/4) y un tercio (1/3) de los alimentos producidos anualmente para consumo humano a nivel mundial se pierde o desperdicia, y más de un tercio (1/3) de dichas pérdidas ocurren a nivel de los consumidores.

La iniciativa diferencia por un lado la pérdida de alimentos, que refiere a la disminución cualitativa o cuantitativa de alimentos destinados al consumo humano durante el proceso productivo. Y por otro, el desperdicio de alimentos en referencia a las pérdidas derivadas de la decisión de desechar los alimentos que todavía tienen valor y se asocia principalmente con el comportamiento de los vendedores mayoristas y minoristas, servicios de venta de comida y consumidores.

La resolución contempla las estimaciones del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que expresa que sólo se consume la mitad de las frutas y hortalizas que se cosechan, siendo las etapas de producción, “post” cosecha y procesamiento responsables de aproximadamente el ochenta por ciento (80%) de esa pérdida, mientras que en el caso de los cereales apenas se consume un cuarto (1/4) de la producción total.

Según el “Estudio de Calidad de los Residuos Sólidos Urbanos”, realizado en 2011 por el Instituto de Ingeniería Sanitaria de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires junto con la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE), se estima que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se desechan aproximadamente entre doscientas toneladas (200 t) y doscientas cincuenta toneladas (250 t) diarias de alimentos en condiciones de ser consumidos, los cuales representan quinientas cincuenta mil (550.000) raciones de comida.

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