En la reunión extraordinaria de la Comisión Nacional de Emergencia y Desastres Agropecuario, se dispuso declarar la Emergencia Agropecuaria en las provincias de Río Negro, Neuquén y Chubut. “La iniciativa -sostuvo Basaldúa- permite utilizar el Fondo de Emergencia Agropecuaria Nacional y ayudar en forma directa e indirecta a los afectados por este desastre climático”.
La medida va a auxiliar a 5265 productores que viven las consecuencias de las cenizas originadas del volcán Puyehue-Cordón Caulle de Chile desde el 4 de junio. Siendo 1.683.000 las cabezas afectadas mayoritariamente de ganado ovino.
Por su parte, el secretario ejecutivo de Emergencia y Desastre agropecuario de la Nación, Haroldo Lebed, reconoció que los productores “vienen en emergencia por sequía hace tres y cuatro años” y que el impacto de las cenizas produce un “efecto tremendo” en la hacienda.
Los principales problemas que afectan a la producción ganadera relacionados con el efecto de la ceniza volcánica son sobre las aguadas, los pastizales y los animales. Según un informe proveniente del Ministerio de la producción de Río Negro “en las zonas más afectadas, se verificaron más de 10 centímetros de ceniza precipitada. En estos casos parte del forraje queda cubierto y otra parte es rechazada por el elevado contenido de cenizas”.
Es por ello, que desde el organismo provincial recomienda “proveer de forraje y organizar la logística de distribución para que el mismo se suministre sin necesidad de trasladar a los animales. El forraje a suministrar en esta etapa debería ser voluminoso, fardos o pellets de alfalfa, ya que es necesario evitar los períodos de acostumbramiento”.

