Durante la época de fiestas de fin de año aumenta significativamente el consumo de carne de cerdo, lo cual puede convertirse en un factor de riesgo en la transmisión de enfermedades como la triquinosis. Para evitarlo, se deben tener en cuenta las medidas higiénicas y preventivas necesarias.
Las carnes de cerdo y de animales salvajes deben cocinarse completamente, indicó un comunicado del Ministerio de Salud de san Luis. El congelamiento a temperaturas bajo cero (Fahrenheit) por 3 a 4 semanas mata al organismo enquistado; mientras que métodos como ahumar, secar y salar la carne no son confiables para prevenir esta infección.
Los animales domésticos para producción de carne (cerdos), criados específicamente para el consumo, bajo los lineamientos e inspecciones del Ministerio de Agricultura de la Nación pueden considerarse seguros. Los animales salvajes, especialmente los carnívoros y omnívoros (que comen tanto carne como plantas) o bien aquellos criados sin los controles veterinarios correspondientes deben considerarse fuentes de triquinosis.
Dentro de los factores de riesgo se incluye el comer carne de animales de caza. Los síntomas son: Malestar abdominal; calambres; diarrea; dolor muscular (especialmente al respirar) y fiebre.
La triquinosis es una enfermedad parasitaria que se origina por el consumo de carne mal cocida, frecuentemente de cerdo, la cual contiene quistes de Trichinella spiralis, un parásito que puede encontrarse en la carne del mencionado animal.
Cuando una persona come carne de un animal infectado, los quistes de Trichinella incuban en los intestinos y crecen hasta convertirse en áscaris adultos, alcanzando un largo de 2 a 4 mm.
Los áscaris luego producen su descendencia que migra a través de la pared intestinal hacia el torrente sanguíneo. Estos parásitos tienden a invadir los tejidos musculares, incluyendo el corazón y el diafragma (el músculo de la respiración bajo los pulmones), y también pueden afectar los pulmones y el cerebro.
No hay un tratamiento específico para la triquinosis una vez que las larvas han invadido los músculos. El albendazol puede actuar sobre las formas intestinales, pero no sobre las formas musculares. Los analgésicos pueden aliviar el dolor muscular.
La mayoría de las personas con triquinosis son asintomáticas y la infección se resuelve por sí sola. Las infecciones más severas pueden ser más difíciles de tratar, especialmente si existe compromiso de los pulmones, del corazón y/o del cerebro.
Se debe consultar al médico, si se presentan síntomas que sugieran una triquinosis y una historia reciente de consumo de carne mal cocida o cruda que pudiera haber estado contaminada.

