“Trabajamos mucho este año para hacer de Brasil un país cada vez mejor y más justo; y vamos a trabajar aún más en 2012 para continuar avanzando”, aseveró este martes Rousseff en un mensaje a los lectores de su habitual columna de los martes `Conversa con la presidenta´.
Recordó que el año que finaliza no fue fácil para el mundo y que en Brasil “percibimos con antelación el rumbo de la crisis internacional y nos preparamos”, por lo que “Brasil creció este año frente a un escenario mundial negativo”, remarcó.
“Lo más importante es que concluimos el año sin abrir mano de dos principios fundamentales para el país: Crecimiento económico con distribución de renta”, sostuvo Rousseff, y subrayó que “2012 será una oportunidad más de consolidación del modelo brasileño”.
Adelantó que el próximo año comenzará con un fuerte incremento del salario mínimo (pasará de 545 a 622 reales (de 300 a 340 dólares) y con reducción de impuestos, y que “continuaremos apoyando la compra de casa propia y subsidiando la construcción de viviendas para la población de baja renta”.

