“Carbap se reunió con las autoridades de la provincia, y se comprometieron -de palabra- algunas obras pequeñas, pero hay que entender las obras como un sistema, si se hacen parches, estamos haciendo flaco favor al sistema de aguas. La Cuenca del Salado, es la más importante de la provincia, donde se produce el 25% de la producción agropecuaria del país. Estamos hablando de 17 millones de hectáreas, 170 mil kilómetros cuadrados y 25 municipios. Hay 5 tramos de obras previstos, de los cuales están completos solo los primeros dos, el tercero se está completando recién hasta la laguna de Las Flores, y todavía faltan el 4º y el 5º que no están siquiera licitados. Además faltan todas las obras complementarias”, indicó a “Siempre que llovió…, paró”, Hugo Rossi, coordinador de la comisión de aguas de Carbap.
Consultado sobre los aspectos económicos, el dirigente explicó que “el financiamiento oficial empezó en el 2002 pero las obras efectivas en el 2004 y el tramo uno y dos se terminaron en el 2007, solo el ensanche y dragado, pero no se hicieron las obras de retención que son absolutamente necesarias. Las obras del tramo 3 se retomaron en el 2011, y se están terminando en este momento.
Allí se profundiza el cause del río y la tierra se vuelca en los costados para levantar el terreno. Pero si uno compara en el plan original, la cantidad de tierra que se tendría que haber extraído con la que realmente se sacó, el volumen es muy inferior”, dijo.
Rossi también explicó que “la recaudación por el impuesto del Fondo Hídrico fue de 10.000 millones de pesos y hay otros 6.000 millones que son ingresos financieros. Durante la ejecución del tramo 1 y 2 había un consejo auditor de la obra, donde participaban productores y la UIA, pero en el tramo 3 el consejo auditor, a pesar de nuestros pedidos, no se conformó. La provincia tiene varios planes hídricos, pero hay dos principales, uno que es de Saneamiento Hídrico y el otro de Control de Inundaciones. Esos planes tienen un presupuesto asignado, pero en 2013 y 2014 fueron ejecutados apenas en un promedio de 40% y 50%. El denominador común es la ausencia del Estado”, dijo.
Respecto a los daños que causaron las lluvias excesivas de agosto, destacó que “las pariciones se están complicando, lo que se perdió de los cultivos de invierno y las pasturas empieza a verse ahora, y en los campos que todavía hay agua se están calculando siembras tardías. o cambios de cultivo”, indicó.
Luego explicó que “en lo que es ganadería estamos en plena época de parición, cuando a uno se le inunda el campo tiene que llevar a las vacas que están pariendo a algún lote seco, donde tienen menos disponibilidad de comida, los terneros que nacen sobre el agua tienen más probabilidad de morir, por lo general de hipotermia. Esto va a impactar el año que viene, no se va a poder comprar más hacienda y seguro va a haber un impacto en el precio de la carne a nivel nacional”.
Por otro lado contó que “en la agricultura, en este momento hay un poco de trigo y de cebada, de las cuales muchas se perdieron, y es un daño directo. En nuestra zona habría que empezar a sembrar maíz, y los campos que están inundados no llegan a esta fecha para sembrar, y para el caso de los campos que ya no tienen agua no pueden hacer el barbecho, por cual seguramente van a decidir no hacer este maíz”, dijo.
En el programa emitido por Radio Colonia AM 550, Rossi agregó que “hasta ahora, las autoridades dieron las respuestas que están previstas en la ley y que son insuficientes. Basicamente se declararon las emergencias agropecuarias. Esto significa que al menos el 50% de la superficie debe estar inundada, y lo único que otorgan es una facilidad crediticia muy menor y una prórroga de los impuestos por 3 o 4 meses”, finalizó.

