Ante la negativa del sindicato de la Carne a aceptar las condiciones impuestas por la empresa interesada en adquirir los bienes, continúa trabado el acuerdo para la reactivación del Frigorífico Arroyo.
La planta sigue tomada por los trabajadores, que rechazan el pago de indemnizaciones en varias cuotas anuales y también disienten con el “listado” del personal que admitiría el nuevo dueño. La medida de fuerza se inició el 22 de octubre y lleva 20 días, según explica el Diario de Río Negro.
Sin embargo, la Asociación de Empleados de Comercio ya manifestó su conformidad y dijo que varios de los cesanteados en realidad se beneficiarán “porque estaban a punto de jubilarse”.
El titular del Frigorífico Río Negro, Mario Barbagelata, confirmó que tiene todo acordado para hacerse cargo de Arroyo y lo único que falta es “la aceptación de la propuesta por parte del gremio de la carne”.
Barbagelata explicó que la operación sería una “compra” de la empresa fallida, que está en convocatoria de acreedores, y se reservó los términos y las cifras involucradas. Sólo dijo que para ingresar al negocio en Bariloche necesita reducir el plantel de Arroyo de los 72 empleados actuales a no más de 30, de los cuales se convino que 15 serán del sindicato de la Carne y los otros 15 de Comercio.
El empresario indicó que el costo de las indemnizaciones ronda los 12 millones de pesos y su propuesta es pagar esa cifra en tres cuotas anuales “en enero de 2016, de 2017 y de 2018”.
Señaló que la prolongación de la toma de la planta también complica sus planes, porque “otro condicionante es que no haya roturas ni faltantes en las instalaciones”.
Según Barbagelata, la intención de Frígorífico Río Negro es reactivar en Arroyo la faena de vacunos y ovinos, pero mantener los porcinos en Jacobacci.

