“Nuestra canciller es una persona de amplísimo conocimiento, que comprende en detalle la agenda internacional que hoy mueve al mundo”. Con estas breves palabras escritas en su cuenta de Facebook, el presidente electo, Mauricio Macri, anunció ayer que Susana Malcorra será su ministra de Relaciones Exteriores desde el 10 de diciembre.
Malcorra es una ingeniera eléctrica, funcionaria de las Naciones Unidas que ingresó allí por concurso hace 14 años y hasta ahora se desempeñaba como jefa de gabinete del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. En rigor, es una persona de consulta permanente del jefe de la ONU y mantiene un contacto asiduo con todos los presidentes del mundo.
Antes de su actual posición, Malcorra fue secretaria general adjunta del Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno, donde brindó ayuda logística a todas las misiones de paz desplegadas por las Naciones Unidas y también estuvo a cargo de los programas mundiales de alimentación de la ONU.
En la Argentina, la futura canciller trabajó en distintos cargos directivos en IBM y Telecom Argentina. Está afiliada al radicalismo y tiene una larga amistad con Elisa Carrió, Iván Petrella, Federico Pinedo, Eduardo Amadeo y Fulvio Pompeo. Precisamente, fue Pompeo quien por su experiencia en política internacional contactó hace tiempo a Macri con Malcorra. El sábado pasado los tres terminaron de negociar la designación de la nueva canciller, quien tuvo que tomarse un tiempo prudencial para dejar su puesto, dado que desde hace un tiempo se la mencionaba como una firme candidata a suceder a Ban Ki-moon al frente de la ONU, según consigna La Nación.
En un comunicado de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon recordó su vínculo personal con Malcorra: “Estuvo a mi lado en la época más turbulenta de la historia de las Naciones Unidas. He valorado sus consejos, admirado su dedicación, y he sido beneficiado por su liderazgo”, dijo. El secretario de la ONU añadió: “Estoy seguro de que [Malcorra] va a guiar con capacidad a la Argentina en materia de desafíos globales”.
Macri definió a Malcorra como “una mujer inteligente, vigorosa y sabia”, y aclaró que esa designación fue pensada especialmente porque “la Argentina necesita vincularse con los demás países del mundo para desarrollar oportunidades de crecimiento y prosperidad para todos los argentinos”.

