China se convirtió en el mayor productor del mundo de productos cárnicos y el mayor fabricante de alimento balanceado para animales.
Con 76 millones de toneladas por año de carne vacuna, de pollo y de cerdo, el país asiático es ejemplo a tener en cuenta para “comprender por qué la Argentina debe apuntar a este mercado. Poder delinear planes a largo plazo es el verdadero desafío”, según el ejecutivo de Los Grobo Horacio Busanello.
En el marco de uno de la jornada de cierre de año que organizó Agroeducación en Rosario, Busanello explicó que en China la alimentación comercial para producir carnes incluye una variedad de materias primas que puede ser alterada dependiendo de las condiciones del mercado, pero los ingredientes predominantes son el maíz y la harina de soja. El objetivo de autosuficiencia en granos, de larga data, ha dado lugar a varias políticas por parte del gobierno dirigidas a apoyar y ampliar la producción de maíz, lo que resultó en que esta se duplicara entre 2000 y 2013, según consigna el diario Agrovoz.

